La rebaja ‘limosna’ que el Gobierno ha propuesto para aliviar el precio de la gasolina y del diésel por la guerra de Irán

El Ejecutivo mueve ficha ante la crisis energética derivada de la guerra. Pero la bajada fiscal apenas tendrá impacto real en el surtidor. Conductores y profesionales del transporte ya hablan de medida “cosmética”.

La escalada del precio de los carburantes ha vuelto a golpear con fuerza el bolsillo de los conductores españoles. En apenas unas semanas, llenar el depósito se ha convertido en un auténtico lujo, impulsado por la tensión internacional y, especialmente, por la guerra en Oriente Medio. El encarecimiento del petróleo ha sido inmediato, trasladándose sin filtros a la gasolina y al diésel, que ya superan en muchos casos la barrera psicológica de los dos euros por litro.

En este contexto, el Gobierno ha reaccionado con un paquete de medidas que, lejos de convencer a todos, ha sido recibido con escepticismo por buena parte del sector del motor. La principal propuesta: reducir el IVA de los carburantes del 21% al 10%. Una decisión que, sobre el papel, pretende aliviar la presión económica, pero que en la práctica muchos califican de insuficiente, casi simbólica.

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Una crisis energética acelerada por la guerra

repostar gasolinera marzo 2026
Fuente: Agencias

La actual crisis de precios no surge de la nada. La guerra en Irán ha provocado un auténtico terremoto en los mercados energéticos, disparando el precio del barril de Brent hasta superar los 100 dólares en cuestión de días. Esto ha tenido un efecto directo e inmediato en los combustibles, que han sufrido subidas de hasta un 30% en menos de tres semanas.

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El resultado es evidente para cualquier conductor: repostar hoy cuesta entre 15 y 23 euros más que a principios de año. Un incremento que no solo afecta a particulares, sino también a transportistas, autónomos y empresas, elevando el coste de prácticamente toda la cadena económica.

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