Si esta Navidad vas a hacer una escapada en coche y quieres llevar tu bici contigo, o si sueles escaparte todos los fines de semana que puedes, te interesa lo que vamos a contarte. Hay maneras y maneras de meter una bicicleta en el coche, y solo algunas te pueden librar de una buena multa.
Es legal llevar una bicicleta en el coche, aunque todo depende de cómo lo hagas. La mayoría de multas relacionadas con esta infracción ocurren por tapar alguna luz, la matrícula e incluso por una carga mal sujeta. Eso sí, hay muchas maneras de evitarlo y de ahorrarte una multa. Seguro que es lo último que te apetece recibir en casa esta Navidad.
Por qué llevar tu bici en el coche te puede costar una multa

La cosa no es que lleves la bici en el coche, sino cómo lo hagas. El error más común es pensar que si cabe dentro del coche, no hay problema. Puedes llevarla en el habitáculo, siempre que abatas los asientos traseros y que vaya correctamente sujeta, aunque si tienes un coche pequeño vas a tener que desmontar alguna rueda. De todas formas, la recomendación de la Dirección General de Tráfico (DGT) no es que la transportes en el interior, porque no es lo más seguro en caso de frenazo brusco o accidente.
Fuera del habitáculo tampoco es que sea pan comido. La normativa se fija en tres aspectos. El primero, que la carga no sobresalga de manera indebida; el segundo, que no afecte en ningún caso a la visibilidad del conductor y el tercero, que no obstaculice la visibilidad (desde fuera) ni la identificación del vehículo.
Si no cumples cualquiera de los aspectos anteriores, la multa puede ser de entre 80 y 200 euros, según la gravedad de la infracción, aunque sin retirada de puntos. Eso sí, no es la sanción más cara que te pueden poner por transportar mal tu bici.
La forma más segura (y legal) de llevar la bici en el coche

¿Has oído hablar de los portabicicletas? Si sueles viajar mucho con tu bici, deberías tenerlos en el radar. Además, si los utilizas como toca, dejan menos espacio a la interpretación y te libran de cualquier multa.
El portabicis de portón trasero es uno de los más utilizados, aunque también hay cosas que debes tener en cuenta. Si la bicicleta ocupa menos del ancho total del coche (espejos incluidos), basta con colocar una señal V20 en un extremo, perpendicular al vehículo. Si ocupa todo el ancho, entonces necesitarás dos señales, una a cada lado.
Además, es importante que todas las luces y la matrícula se vean con claridad. Si no es así, quizá tienes que instalar algún elemento adicional o una matrícula en el propio portabicicletas.
Otra opción muy recurrente es llevar la bicicleta en el techo. Desde el punto de vista legal, es más cómodo, porque te aseguras al 100% de que no va a tapar las luces, la matrícula y además deja libre el maletero para el equipaje. Eso sí, afecta de otra manera, como a la aerodinámica. También obliga a extremar la precaución en túneles, parkings y zonas con una altura limitada.
La tercera alternativa es el portabicis de bola de remolque, porque es estable y cómodo, aunque solo lo puedes usar si el coche cuenta con un enganche homologado. Ojo también con la visibilidad de las luces traseras y de la matrícula con esta alternativa.
En todos los casos, memoriza esta información: la bicicleta nunca puede sobresalir lateralmente del ancho del vehículo. El portabicicletas sí puede hacerlo por la parte posterior, pero solo hasta un 15% de la anchura total del coche, según la normativa vigente en este momento. Si cometes una infracción de carácter grave que compromete seriamente la visibilidad o supone un riesgo evidente de caída, la multa puede ser de hasta 500 euros.








