Lejos quedan aquellos meses en los que la Dirección General de Tráfico (DGT) decidió reducir el límite máximo de velocidad en las autovías españolas de 120 a 110 km/h. La medida, motivada por la necesidad de ahorrar combustible, duró unos cuatro meses y pronto volvimos al límite habitual.
No es que vayamos a volver a algo parecido, pero sí que hay una tendencia bastante generalizada en muchas autovías españolas en las que hay tramos que han pasado de 120 a 100 km/h. En este caso, no es ninguna medida temporal ni una nueva ley, sino una tendencia que cada vez estará más presente en las carreteras españolas.
1Por qué el límite sigue siendo de 120 km/h… aunque no lo parezca
Desde el punto de vista legal, no hay ninguna novedad. El Reglamento General de Circulación (RGC) mantiene los 120 km/h como la velocidad máxima genérica en autovías y autopistas. No hay previsión de aumentar ni rebajar el límite.
La cuestión está en que la ley permite fijar límites inferiores mediante señalización específica si las condiciones del tramo lo aconsejan, ya sea por ser un tramo de alta siniestralidad, por la meteorología de la zona o por cualquier otra circunstancia. Entonces, la Administración General del Estado perfectamente puede reducir la velocidad de un tramo basándose en criterios técnicos.
La DGT y las administraciones autonómicas están ‘tirando’ de esta herramienta con bastante frecuencia, porque es la manera de gestionar la velocidad en ciertos tramos sin tocar el marco legal de fondo.







