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sábado, 31 enero 2026

Así es la interpretación de Mansory cuando se hace con un Koenigsegg Jesko

Ni siquiera uno de los hipercoches más extremos y limitados del planeta está a salvo de la reinterpretación radical. Mansory ha llevado al límite al Koenigsegg Jesko con una transformación que multiplica su impacto visual y reabre el debate sobre hasta dónde puede llegar la personalización en la élite del automóvil.

Con solo 125 unidades destinadas a producción y un precio que ronda los tres millones de dólares, el Koenigsegg Jesko ocupa un lugar casi intocable en el Olimpo de los hipercoches. Diseñado como una obra maestra de ingeniería sueca, su equilibrio entre aerodinámica, ligereza y potencia extrema parecía no necesitar correcciones. Sin embargo, Mansory, el preparador alemán famoso por no conocer la palabra ‘discreción’, ha decidido que incluso el Jesko podía ser llevado un paso más allá.

El resultado es un ejemplar único, desarrollado para un cliente de Oriente Medio, que rompe de inmediato con la imagen habitual del modelo. La carrocería abandona los tonos agresivos habituales para adoptar una pintura crema oscura, cercana al color arena, un guiño directo al paisaje desértico que rodeará a este hipercoche en su vida cotidiana. Solo este cambio cromático ya altera por completo la percepción del Jesko, haciéndolo más escultórico y casi exótico.

Fibra de carbono sin contemplaciones

2026 Koenigsegg Jesko Mansory. Imagen estudio.
Interpretación de Mansory sobre la base del Koenigsegg Jesko. Foto: Mansory.

Pero el verdadero sello Mansory llega con la sobredosis de fibra de carbono. Nada menos que 17 nuevas piezas han sido añadidas o modificadas respecto al modelo original. El frontal es, probablemente, la zona más impactante. Partiendo de la base del Jesko Attack, el preparador ha incorporado un nuevo splitter delantero, marcos de las tomas de aire y pequeños alerones aerodinámicos, todos fabricados en carbono ultraligero. A ello se suma una gruesa franja del mismo material sobre el capó, acompañada de nuevas salidas de ventilación que refuerzan su estética agresiva.

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No está claro hasta qué punto estas modificaciones alteran el delicado equilibrio aerodinámico desarrollado por la marca sueca Koenigsegg, una de las marcas más obsesivas con la eficiencia del flujo de aire. Mansory, fiel a su estilo, prioriza el impacto visual y la exclusividad, dejando en segundo plano cualquier debate técnico que pueda surgir entre los puristas.

El perfil lateral continúa esta escalada estética. Nuevas piezas de fibra de carbono aparecen tras los pasos de rueda delanteros, franjas del mismo material recorren las puertas y los umbrales laterales han sido completamente rediseñados. Las llantas originales dan paso a un nuevo diseño, mientras que las pinzas de freno han sido repintadas para armonizar con el color de la carrocería, reforzando la sensación de conjunto pensado al milímetro.

Si el frontal es agresivo, la zaga directamente roza lo desmedido. El espectacular alerón trasero de doble plano, uno de los elementos más icónicos del Jesko, recibe nuevas placas finales y se combina con un labio de carbono de ancho completo que recorre la tapa del motor. El difusor ha sido rediseñado y se añade una luz de freno central inspirada en la Fórmula 1, un recurso habitual en los proyectos más extremos del preparador alemán.

Mansory Koenigsegg jesko 2 Motor16
Interpretación de Mansory sobre la base del Koenigsegg Jesko. Foto: Mansory.

Interior del exclusivo Mansory

Como era de esperar, el interior tampoco permanece intacto. Mansory sustituye la sobriedad técnica original por un ambiente mucho más llamativo. Los asientos tipo baquet de fibra de carbono se tapizan en cuero color turquesa, un tono que se extiende por los paneles de las puertas, el volante, la consola central y el techo. Las costuras negras acolchadas aportan contraste y subrayan el carácter artesanal de una cabina pensada para no pasar desapercibida.

Este Koenigsegg Jesko (aquí más información) firmado por Mansory no es una evolución lógica, sino una declaración de intenciones, como desvelan nuestros compañeros de Carscoop. Representa una visión alternativa del lujo extremo, donde la exclusividad no se mide solo en cifras de producción o prestaciones, sino en la capacidad de diferenciarse incluso dentro de un club ya de por sí inaccesible. Para algunos será una herejía; para otros, la máxima expresión de la personalización sin límites. En cualquier caso, confirma que en la cima del automóvil, siempre hay espacio —y clientes— para ir un poco más lejos.

Fotos: Mansory.

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