Kawasaki devuelve la Z300 con diseño Sugomi y pantalla TFT a color. La naked de acceso japonesa quiere recuperar el trono del segmento A2 sin recurrir a una plataforma nueva.
La jugada es la de siempre: coger un motor que aguanta lo que le echen y vestirlo con el traje más agresivo del catálogo. El bicilíndrico de 296 cc se mantiene intacto. Lo que cambia es todo lo que el motero ve y toca.
Ojo al dato, porque es el que más importa a quien busca su primera moto grande. La Z300 no sube de cilindrada, no sube de potencia y no necesita hacerlo. Kawasaki ha decidido que la batalla del A2 se gana en la pantalla y en la presencia, no en la ficha técnica.
El diseño Sugomi migra intacto a la escala 300. Hablamos de esa postura agazapada, musculosa y depredadora que define a las Z grandes, ahora aplicada a una naked de acceso. Aletas laterales ensanchadas que canalizan aire al radiador, un faro Full LED afilado y un colín recortado que le da ese aire de depredador urbano.
Y luego está el salto digital, que es donde el modelo anterior empezaba a ceder terreno. Fuera los relojes analógicos. Dentro, un cuadro multifunción a color con conexión para la aplicación Kawasaki Rideology.
La Z300 no necesita más caballos para ganar la partida: le basta con parecer la hermana pequeña de una Z1000.
Qué cambia de verdad: TFT, Rideology y piñas nuevas
La pantalla TFT a color permite registrar rutas y ver los avisos del móvil sin apartar la vista de la carretera. Hay telemetría de viaje, control del consumo y notificaciones y llamadas entrantes integradas en el panel digital.
El puesto de mando se completa con nuevas piñas pensadas para navegar por los menús sin soltar el manillar. La postura sigue siendo erguida, con el manillar ancho de la saga Z: cómoda para el tráfico denso de cualquier ciudad.
El bicilíndrico de 296 cc que no conoce la fatiga
Debajo hay un bicilíndrico en paralelo de 296 cc, con doble árbol de levas (DOHC), cuatro tiempos, ocho válvulas, inyección electrónica dual y refrigeración líquida de alta eficiencia.
Entrega 39 CV a 11.000 rpm y 26,1 Nm a 10.000 rpm. Son cifras modestas sobre el papel, pero con ese estirón en altas y un sonido ronco que ningún monocilíndrico de la categoría iguala.
El embrague asistido y antirrebote (Assist & Slipper Clutch) reduce el esfuerzo en la maneta y evita que la rueda trasera salte al reducir marchas con alegría. Es un detalle que se agradece a diario y que muchas rivales de un solo cilindro no ofrecen.
La parte ciclo recurre a un chasis tipo diamante en acero de alta resistencia, horquilla telescópica convencional y monoamortiguador trasero Uni-Trak con precarga regulable. La frenada corre a cargo de discos lobulados con ABS de doble canal de última generación.
Por qué puede pelear el trono del A2 en España
Conviene un matiz antes de emocionarse. La información publicada hasta ahora procede del mercado colombiano y de los primeros anuncios a la red de concesionarios, así que la llegada oficial a España no está confirmada en la web oficial de Kawasaki. Con esa cautela sobre la mesa, el perfil encaja como un guante en el carnet A2 español.
Recuerda los límites: el A2 permite motos de hasta 35 kW y 0,2 kW/kg. Con 28,7 kW, la Z300 se queda muy por debajo del techo legal, así que cualquier motorista con el carnet recién sacado puede conducirla sin limitación alguna.
La clave está en la competencia. En España el A2 lo dominan bicilíndricos de 400 a 500 cc y monocilíndricos radicales como la KTM 390 Duke. Kawasaki ya vendió aquí una Z300 entre 2015 y 2018, con motor derivado de la Ninja 300, y aquella moto se ganó fama de indestructible. Esta versión recupera ese espíritu y le añade lo que le faltaba: presencia y tecnología.
El riesgo es el precio. Si aterriza en la red oficial española con una tarifa demasiado alta, se quedará encajonada entre la propia Z500 y las naked de marcas emergentes, que llegan con TFT y más cilindrada por menos dinero.
Ficha técnica de la Kawasaki Z300 2027 (según datos filtrados)
- Motor: bicilíndrico en paralelo de 296 cc, DOHC, 8 válvulas y refrigeración líquida.
- Potencia y par: 39 CV a 11.000 rpm y 26,1 Nm a 10.000 rpm.
- Cambio: embrague asistido y antirrebote de serie.
- Chasis y suspensiones: diamante en acero, horquilla telescópica y monoamortiguador Uni-Trak con precarga regulable.
- Frenos: discos lobulados con ABS de doble canal.
- Instrumentación: pantalla TFT a color con conectividad Kawasaki Rideology.
Tu Mecánico de Confianza
Comprar una naked A2 es fácil; mantenerla en forma, no tanto. Estos son los tres frentes que un propietario de la Z300 debe controlar desde el primer día.
- Cadena: revisa la tensión y lubrícala cada 500 kilómetros, sobre todo si ruedas con lluvia. Una cadena seca se come corona y piñón en pocos meses.
- Carnet A2: verifica en la ficha técnica de la unidad que matricules que la potencia real no supera los 35 kW de tu permiso.
- Primera revisión: respeta el mantenimiento del rodaje y no estires los intervalos. En un bicilíndrico de alta rotación, un aceite en mal estado se nota antes en el cambio de marchas que en el cuentakilómetros.
