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jueves, 8 enero 2026

El Jeep Wrangler Snow Trace con temática invernal se venderá solo en este país

Jeep lanza en Japón una edición especial limitada del Wrangler que combina guiños al esquí, diseño retro y exclusividad, demostrando cómo el icono todoterreno se adapta a cada mercado sin traicionar su ADN.

El Jeep Wrangler es uno de esos automóviles que parecen inmunes al paso del tiempo. Su silueta es reconocible al instante y su reputación se apoya en décadas de historia todoterreno. Sin embargo, incluso los iconos necesitan reinventarse para seguir siendo deseables. La estrategia de Jeep es clara: pequeñas dosis de personalización, ediciones especiales muy localizadas y una narrativa que conecta con el estilo de vida de cada mercado. En Estados Unidos, eso se traduce en versiones como el Whitecap. En Japón, el invierno tiene ahora un nombre propio: Wrangler Snow Trace.

Presentada como una edición exclusiva para el mercado japonés, la Snow Trace parte del Wrangler Unlimited Sahara, un acabado intermedio que equilibra confort y capacidades off-road. A partir de ahí, Jeep construye un relato visual pensado para un país donde la cultura de la nieve, el esquí y el snowboard tiene un peso especial, especialmente en regiones como Hokkaido o los Alpes japoneses.

El elemento más llamativo de esta edición son, sin duda, las llantas. Se trata de unas ruedas blancas de dos vías, con un diseño de inspiración retro que remite a los orígenes de la marca. Pueden combinarse con tapacubos plateados que incorporan la silueta grabada del Jeep Willys original, un guiño directo al vehículo que dio origen al mito. Es un detalle pequeño, pero cargado de simbolismo, pensado para un público que valora tanto la historia como la estética.

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Blanco con motivos alpinos

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Foto: Jeep.

El lenguaje gráfico del Snow Trace se desarrolló en colaboración entre el equipo de diseño estadounidense de Jeep y la filial japonesa. El resultado es una serie de calcomanías en tonos azules y celestes que recorren el capó, integrando la clásica parrilla de siete ranuras y el logotipo de la marca. En los guardabarros, ese mismo estilo se transforma en escenas más narrativas, con siluetas de esquiadores y snowboarders descendiendo por pendientes alpinas, reforzando la conexión con los deportes de invierno.

Otros detalles completan el conjunto. Las carcasas de los retrovisores, pintadas en blanco, aportan contraste y refuerzan la temática invernal, mientras que la cubierta de la rueda de repuesto muestra un Wrangler detenido frente a una cadena montañosa. Jeep no renuncia tampoco a su tradición de ‘easter eggs’: en la ventanilla trasera izquierda aparecen las siluetas de un Yeti y del Jeep Willys original, pequeños guiños pensados para los propietarios más atentos.

A nivel mecánico, el Snow Trace no introduce cambios. En Japón, el Wrangler se ofrece exclusivamente con el motor turboalimentado de cuatro cilindros y 2.0 litros, que entrega 269 CV y 400 Nm de par. Está asociado al sistema de tracción total permanente Select-Trac, el mismo que equipa el Sahara, y no al más extremo Rock-Trac del Rubicon. Es una elección coherente con el planteamiento del modelo: más estilo de vida y uso recreativo que trialeras extremas.

Solo se fabricarán 150 unidades para Japón

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Foto: Jeep.

La exclusividad es otro de los pilares de esta edición. La marca norteamericana fabricará únicamente 150 unidades del Wrangler Snow Trace para todo Japón. El precio arranca en 9.090.000 yenes, unos 49.000 euros al cambio actual, lo que supone un sobrecoste de 500.000 yenes (2.700 euros) frente al Sahara estándar y lo sitúa al mismo nivel que el Wrangler Unlimited Rubicon, el tope de gama. No es una decisión casual: Jeep vende aquí imagen, diseño y diferenciación, no solo hardware.

Para reforzar esa experiencia, la marca añade incentivos con sabor lifestyle. Quienes prueben el Snow Trace recibirán un gorro o un calentador de cuello, y los compradores se llevarán una manta exclusiva diseñada junto a K2, la histórica firma estadounidense de esquí y snowboard. Un detalle final que subraya la intención del modelo: no es solo un Wrangler con pegatinas, sino una edición pensada para encajar en un imaginario muy concreto.

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