El precio de los combustibles vuelve a ser protagonista. A pesar de que el Gobierno ha aprobado recientemente una reducción del IVA de la gasolina y el diésel, la realidad en las estaciones de servicio es bien distinta. Llenar el depósito sigue siendo cada vez más caro; una contradicción que ha generado dudas entre los consumidores, que no entienden por qué la medida aparentemente favorable no se traduce en un ahorro real.
En este contexto, voces expertas como la de Alberto, técnico especializado en hidrocarburos con más de 20 años de experiencia en el sector energético, ayudan a arrojar luz sobre una situación compleja. Su análisis apunta a factores internacionales que están neutralizando el impacto de la bajada del IVA, haciendo que el precio final continúe al alza.
3Los precios siguen subiendo poco a poco
Los datos más recientes reflejan una tendencia clara: los combustibles continúan encareciéndose. La gasolina sin plomo 95 se mantiene en torno a 1,557 € por litro, mientras que la gasolina 98 ya alcanza los 1,702 €. Por su parte, el diésel se sitúa en 1,785 €, consolidando una subida progresiva.
Aunque estos incrementos puedan parecer pequeños de un día para otro, lo cierto es que su acumulación a lo largo de las semanas tiene un impacto significativo. Según Alberto, “el problema no es solo la subida puntual del precio del combustible, sino la tendencia sostenida al alza que anula cualquier ahorro derivado del IVA”.


