El deterioro del asfalto en muchas carreteras españolas ha dejado de ser una cuestión puntual para convertirse en un problema crónico. Baches mal reparados, grietas profundas y socavones forman parte del paisaje habitual para miles de conductores. Una situación que no solo genera incomodidad al volante, sino que además está teniendo consecuencias directas sobre la seguridad vial y el estado mecánico de los vehículos.
En este artículo, hemos querido profundizar en este fenómeno desde una perspectiva diferente: la de la ITV. Porque si hay un lugar donde se reflejan con claridad los efectos del mal estado de las carreteras es en las líneas de inspección técnica, en las que cada día salen a la luz daños que muchos conductores desconocen.
3Suspensión castigada: el daño más habitual
Según Pablo, la suspensión es el sistema que más sufre el impacto de los socavones. Amortiguadores, muelles, copelas y silentblocks reciben golpes secos para los que no están preparados. “Un impacto fuerte puede provocar una fuga interna en el amortiguador o deformar un brazo de suspensión”, detalla.
En la ITV, esos daños se traducen en falta de eficacia o en holguras visibles. «No es algo subjetivo, se mide y se ve claramente», explica. El problema es que muchos conductores se acostumbran poco a poco al deterioro del coche, y no son conscientes de que algo va mal hasta que reciben el informe desfavorable de la ITV.

