El deterioro del asfalto en muchas carreteras españolas ha dejado de ser una cuestión puntual para convertirse en un problema crónico. Baches mal reparados, grietas profundas y socavones forman parte del paisaje habitual para miles de conductores. Una situación que no solo genera incomodidad al volante, sino que además está teniendo consecuencias directas sobre la seguridad vial y el estado mecánico de los vehículos.
En este artículo, hemos querido profundizar en este fenómeno desde una perspectiva diferente: la de la ITV. Porque si hay un lugar donde se reflejan con claridad los efectos del mal estado de las carreteras es en las líneas de inspección técnica, en las que cada día salen a la luz daños que muchos conductores desconocen.
1La ITV como espejo del estado de los coches
Pablo es técnico de ITV desde hace más de diez años. Ha visto evolucionar el parque móvil, la tecnología de los coches y también el estado de las carreteras; y su diagnóstico es claro: «Cada vez llegan más vehículos con daños directamente relacionados con el asfalto». Un problema que, según explica, afecta tanto a coches antiguos como a modelos relativamente nuevos.
Su experiencia desmonta la idea de que la ITV solo penaliza el desgaste natural del vehículo. “Muchos coches fallan la inspección no por falta de mantenimiento, sino por golpes acumulados contra baches y socavones”, señala. Daños silenciosos que no siempre se perciben al conducir, pero que quedan al descubierto cuando el coche se somete a una revisión exhaustiva.

