Para muchos conductores, la ITV sigue siendo un trámite que se deja para el último momento a la hora de llevar el coche. Para otros, directamente, algo que se va posponiendo hasta que llega una multa o un aviso inesperado. Sin embargo, en las estaciones de inspección la realidad es mucho más preocupante de lo que parece. Nerea, técnico de ITV de 37 años, lo vive cada día en su puesto de trabajo: “Lo que más me sorprende es la cantidad de coches que llegan con la inspección caducada… y la normalidad con la que algunos conductores lo ven”.
Los datos lo confirman. Más de tres de cada diez vehículos que pasaron la ITV en Madrid durante 2025 lo hicieron fuera de plazo. Esto no solo implica circular durante semanas o meses sin la inspección en vigor, sino hacerlo con un coche que no ha sido revisado para comprobar que cumple los requisitos mínimos de seguridad y emisiones. Y ese detalle, que muchos pasan por alto, tiene consecuencias directas en la seguridad vial.
4La ITV también influye en la calidad del aire
Otro aspecto que muchos conductores olvidan es el impacto medioambiental. La inspección técnica controla las emisiones contaminantes del coche y detecta fallos en sistemas como el catalizador o el filtro de partículas.
En ciudades con problemas de calidad del aire, circular con la ITV caducada significa que pueden estar en circulación vehículos que superan los límites de emisiones permitidos. Es un factor que afecta directamente a la salud de los ciudadanos y que convierte este absentismo en un problema colectivo.


