El Isuzu D-Max que parece salido de la parrilla de las 24 Horas de Nürburgring

La compañía japonesa está preparando una copa monomarca en la que se competirá con este impresionante Isuzu D-Max que parece recién salido de una carrera de GT3.

No todos los días aparece un pick-up con un aspecto tan brutal como si acabara de colocarse en la parrilla de salida de una carrera de GT3. Eso es exactamente lo que propone la última creación de Isuzu Challenge Thailand: un impresionante Isuzu D-Max debidamente transformada en una auténtica máquina de carreras, con un salvaje kit de carrocería, mejoras profundas en el chasis y un rendimiento que deja claro que no se trata de un simple show car. Es una verdadera máquina de carreras que deberás llevar a la pista sobre un remolque tirado por otro Isuzu D-Max.

Aunque en el fondo esta máquina sigue siendo un Isuzu D-Max, a primera vista cuesta reconocerla. Básicamente porque el trabajo realizado por los especialistas de Tera Engineering ha sido exhaustivo y centrado especialmente en la aerodinámica para convertir este pick-up en un vehículo verdaderamente eficaz sobre el asfalto.

Este Isuzu D-Max tiene una aerodinámica propia de un bólido que compite en el GT3

2026 Isuzu D-Max Challenge. Imagen delantera.
Foto: Isuzu

Para reducir las turbulencia que se generan detrás de la cabina, los especialistas de Tera Engineering han instalado un alerón trasero ajustable acompañado de una aleta central, un prominente difusor trasero y dos guías de flujo en la caja de carga. En la parte delantera, el enorme splitter ajustable, las tomas de aire ampliadas en el parachoques y un capó de fibra de carbono completan un conjunto mucho más agresivo que el original. Los pasos de rueda también se han ensanchado notablemente e incorporan ventilaciones funcionales que ayudan a evacuar el calor de los frenos y a mejorar el flujo de aire. El conjunto se remata con un juego de llantas forjadas Lenso y neumáticos propios de un automóvil concebido para ser exprimido en la pista.

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En el interior de este salvaje Isuzu D-Max, la practicidad original ha dado paso a la funcionalidad pura de la competición. La cabina se ha aligerado al máximo eliminando todo elemento de confort y ahora cuenta con una jaula de seguridad homologada por la FIA, un único asiento de carreras y un volante específico con mandos integrados. Incluso la pantalla del sistema de infoentretenimiento ha sido reprogramada para mostrar telemetría en tiempo real. Curiosamente, el fabricante japonés se ha decantado por la configuración de cabina extendida, que luce unas puertas posteriores de apertura inversa a la marcha, un detalle que conserva parte del carácter original del Isuzu D-Max.

El motor turbodiésel de serie se mejora para ganar 122 CV y 107 Nm

2026 Isuzu D-Max Challenge. Imagen interior.
Foto: Isuzu

El motor es uno de los puntos fuertes de esta preparación. Debajo de su capó delantero se esconde el conocido propulsor Ddi MaxForce de 2.2 litros, un bloque turbodiésel en el que los ingenieros han instalado un turbocompresor más grande, un intercooler revisado y un software de gestión debidamente optimizado. El resultado son nada menos que 285 CV de potencia y 507 Nm de par motor, unas cifras que eclipsan los 163 CV de potencia y los 400 Nm de par motor que entrega la variante más poderosa de esta mecánica en el Isuzu D-Max.

Toda esa potencia se envía exclusivamente a las ruedas traseras a través de la caja de cambios manual de seis velocidades, la cual ha sido debidamente reforzada para soportar ese extra de energía y equipada con un embrague BK de alto rendimiento pensado para soportar el uso intensivo en circuito.

De este Isuzu D-Max de competición solo se van a fabricar 15 unidades

2026 Isuzu D-Max Challenge. Imagen detalle.
Foto: Isuzu

Como no podía ser de otra manera, el chasis de este Isuzu D-Max tan radical también ha recibido una atención especial. Se ha reforzado el propio chasis de largueros desde el que nace este pick-up, además de que se ha montado un sistema de suspensión completo firmado por el especialista Penske, en el que no faltan unos amortiguadores ajustables. El equipo de frenos también ha sido mejorado con pinzas de freno de seis pistones delante y cuatro detrás, equipadas con indicadores térmicos que facilitan el control de temperatura desde el habitáculo del vehículo.

Lo más interesante es que este Isuzu D-Max de carreras no se va a quedar en un prototipo de exposición. Isuzu Challenge Thailand tiene la intención de fabricar tan solo 15 unidades, y cada una tendrá un precio de 1.490.000 baht (aproximadamente 39.455 euros). No es un precio al alcance de todos los bolsillos en Tailandia, pero sus creadores aseguran que el coste real de desarrollo de esta criatura ronda los 1.700.000 baht por unidad (unos 45.000 euros). De ahí que el precio final resulta bastante contenido para un automóvil de su calibre.

Una máquina creada para una serie monomarca con carreras en junio, agosto y octubre

2026 Isuzu D-Max Challenge. Imagen estudio.
Foto: Isuzu

Y es que con esta iniciativa, el fabricante de automóviles japonés busca atraer a más pilotos a la nueva serie monomarca que dará su pistoletazo de salida este 2026 y que incluirá tres eventos en los meses de junio, agosto y octubre. El único “pero” es que esta pick-up está pensada exclusivamente para pista: no es legal para circular por carretera, por lo que será necesario transportarla en remolque hasta el circuito.

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Para todos aquellos que deseen disfrutar de un Isuzu D-Max con unos tintes más deportivos pero sin renunciar a la practicidad diaria, en Tailandia sigue disponible la conocida X-Series en sus versiones Speed y Hi-Lander. Ambas montan el mismo motor 2.2 Ddi MaxForce, que aquí se conforma con esos mencionados 163 CV de potencia y 400 Nm de par motor, cifras que se envían a su eje trasero por medio de un cambio manual de 6 velocidades o por medio de una transmisión automática con 8 relaciones.

Uno de estos Isuzu D-Max X-Series es perfecto para llevarlo en remolque a la pista

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Además de por la infinidad de detalles estéticos que reciben estos Isuzu D-Max X-Series tanto por fuera como por dentro, lo que verdaderamente llama la atención es su puesta a punto para ofrecer un ligero comportamiento dinámico. De ahí que reciben nuevos muelles delanteros y ballestas detrás, que acercan la carrocería al asfalto y bajan su centro de gravedad. Sin olvidarnos de que los Speed se sustentan sobre neumáticos 215/70 R16 y que los Hi-Lander lo hacen sobre gomas 265/60 R18, siempre sobre llantas de aluminio.

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Quienes deseen hacerse con uno de estos Isuzu D-Max X-Series que sepan que sus precios en Tailandia oscilan entre los 768.000 Bath (20.335 euros) que cuesta un Speed 2 puertas y 1.041.000 Bath (27.565 euros) que cuesta un Hi-Lander 4 puertas automático. Aunque independientemente de la elección, cualquiera es una brillante máquina para llevar uno de esos pick-up convertidos en bólidos hacia la pista.

Fotos: Isuzu