Cuando las temperaturas empiezan a subir y dejamos atrás los duros días del invierno, muchos conductores respiran tranquilos pensando que lo peor para su coche ya ha pasado. Sin embargo, en los talleres ocurre justo lo contrario: la primavera es una de las épocas en las que más averías graves aparecen, muchas veces sin avisar y con facturas que pueden asustar a cualquiera.
Jesús, mecánico con más de tres décadas de experiencia, lo tiene claro: «El frío pasa factura al vehículo, pero no siempre lo hace en el momento. En cuanto termina el invierno, empezamos a ver fallos que llevan meses gestándose«. Y algunos de esos problemas, si no se detectan a tiempo, pueden costar hasta 1.400 €.
5¿Por qué aparecen las averías con el buen tiempo?
Una de las preguntas más frecuentes cuando los conductores llegan al taller es por qué el coche falla una vez ya ha terminado el invierno. Según Jesús, la respuesta es sencilla: la mayoría de estas averías son progresivas. El frío debilita las piezas, pero el uso posterior es lo que termina de romperlas.
Desde plataformas de diagnóstico como Carly confirman este patrón cada año. Si analizamos cientos de miles de diagnósticos en España, observamos que muchas averías graves se manifiestan semanas después del invierno, momento en que el conductor baja la guardia.








