El debate sobre las diferencias entre gasolina low cost y premium es uno de esos temas que llevan años encima de la mesa. Algunos insisten en que el ahorro no merece la pena, y otros que todas son iguales. La OCU ha decidido tomar cartas en el asunto para resolver esta disputa que divide a los conductores.
La organización ha realizado un estudio exhaustivo analizando decenas de muestras de combustible en diferentes tipos de estaciones de servicio por toda España. El objetivo era saber si existe una diferencia real de calidad que justifique la diferencia de precio. ¿Cuáles son sus conclusiones?
4Un factor olvidado
A veces, cuando alguien tiene un problema después de repostar, le echa la culpa a la marca de la gasolina, pero el problema real suele estar en el mantenimiento de la propia estación de servicio. La OCU recuerda que la calidad final del combustible que llega a tu depósito depende mucho de cómo se cuiden los tanques de almacenamiento. Si los tanques son muy viejos o no se limpian de forma adecuada, pueden acumular sedimentos o incluso pequeñas cantidades de agua por condensación. Esto puede ocurrir tanto en una gasolinera de marca como en una barata, aunque las grandes cadenas suelen tener protocolos de mantenimiento más estrictos.
Sin embargo, esto no significa que las low cost descuiden sus instalaciones. Al ser muchas veces estaciones más modernas y automatizadas, cuentan con sistemas de filtrado y control muy avanzados. Al final, lo que te debe importar como usuario es que la gasolinera donde repostas se vea cuidada y que tenga un volumen de ventas alto. Si una gasolinera vende mucho, el combustible se renueva constantemente en los tanques y hay menos riesgo de que se degrade o acumule impurezas. Por eso, repostar en una gasolinera barata que siempre está llena de coches suele ser una apuesta muy segura para tu bolsillo y para tu motor.








