El debate sobre las diferencias entre gasolina low cost y premium es uno de esos temas que llevan años encima de la mesa. Algunos insisten en que el ahorro no merece la pena, y otros que todas son iguales. La OCU ha decidido tomar cartas en el asunto para resolver esta disputa que divide a los conductores.
La organización ha realizado un estudio exhaustivo analizando decenas de muestras de combustible en diferentes tipos de estaciones de servicio por toda España. El objetivo era saber si existe una diferencia real de calidad que justifique la diferencia de precio. ¿Cuáles son sus conclusiones?
2La calidad del combustible bajo la lupa de los expertos
La OCU analizó esas muestras en laboratorios especializados para ver si cumplían con las normas de calidad europeas. Y la conclusión es rotunda: todas las gasolineras analizadas, sin excepción, cumplen con los estándares de calidad legales. No importa si la gasolinera es de una marca de lujo o si está en el parking de un supermercado. El combustible que sale del surtidor tiene que pasar unos controles muy estrictos antes de llegar a tu coche. Esto significa que, sobre el papel, no hay una gasolina «mala» que vaya a romper tu motor por el simple hecho de ser barata.
El informe de la OCU deja claro que los combustibles son, en esencia, muy parecidos entre sí. Se ha extendido el mito de que la gasolina de las estaciones low cost está adulterada o que es de peor calidad, pero los análisis químicos dicen todo lo contrario. Todas las muestras analizadas ofrecieron resultados muy similares en los parámetros fundamentales que miden el rendimiento y la seguridad del combustible. Las low cost no están vendiendo agua, sino el mismo producto base que los demás pero con una estructura de costes diferente.








