El Ministerio del Interior, con Fernando Grande-Marlaska a la cabeza, saca pecho con los datos de uso de la baliza V-16 los primeros meses de 2026. Sin embargo, los informes de la DGT no muestran cifras para sentirse orgullosos.
Si analizamos la siniestralidad en los primeros dos meses de uso de este dispositivo, las cifras son bastante alarmantes. La historia sobre la efectividad de las balizas es bastante diferente y algo más preocupante de lo que parece a simple vista.
1El optimismo del Ministerio frente a la realidad de los datos que maneja la DGT
Hace unos días, el Ministro del Interior compareció ante el Congreso de los Diputados para hacer balance de cómo está funcionando la baliza V-16. Según sus datos, entre el 1 de enero y el 15 de febrero de este año se han activado más de 100.000 balizas en toda España, unas 2.300 activaciones cada día. Una cifra que, en teoría, debería demostrar que los conductores estamos mucho más seguros ahora que no tenemos que bajarnos del coche para colocar los triángulos a cincuenta metros de distancia. El Gobierno insiste en que caminar por el arcén es un riesgo mortal y recuerda que, entre 2018 y 2024, fallecieron 159 personas atropelladas en estas circunstancias.
Pero aquí es donde empiezan a aparecer las sombras. Aunque es cierto que el dispositivo evita el riesgo de ser atropellado al colocar el triángulo, las cifras generales de fallecidos en este inicio de 2026 que tiene la DGT no respaldan ese entusiasmo oficial. El Ministro utiliza el ejemplo de Reino Unido, donde los triángulos están prohibidos en autopistas por su peligrosidad, para justificar nuestra transición tecnológica. Lo que no menciona es que, a pesar de tener 100.000 luces parpadeando en nuestras carreteras, hay tramos de edad y tipos de vehículos donde la mortalidad no solo no baja, sino que está subiendo de forma alarmante respecto al año pasado.
Si miramos el balance del mes de enero de 2026 de forma aislada, parece que todo va genial. Hubo 63 fallecidos en accidentes de tráfico, una cifra bastante inferior a los 82 que se registraron en el mismo mes de 2025. A simple vista, parece un éxito rotundo de las nuevas medidas de seguridad. Se redujo la mortalidad en turismos y motocicletas de forma notable. Por ejemplo, pasamos de 41 coches con víctimas mortales a 33, y de 14 motos a 12. Incluso hubo menos peatones fallecidos, bajando de 12 a solo 7. Cualquiera diría que la baliza V-16 es el ángel de la guarda que todos esperábamos.
Sin embargo, hay un factor que el Gobierno prefiere pasar por alto, pero muy importante para entender el cuadro completo. En enero de 2026 hubo menos desplazamientos por carretera que el año anterior. En concreto el tráfico bajó casi un 0,60%. Puede parecer poco, pero en millones de coches, eso son muchos kilómetros de riesgo que no se recorrieron. Además, España sufrió el paso de un fuerte tren de borrascas que mantuvo a mucha gente en casa. Por tanto, no está claro si hay menos muertos porque somos más seguros con la baliza o solo porque la gente cogió menos el coche debido al mal tiempo y a las lluvias intensas.

