La Dirección General de Tráfico (DGT) suele compartir contenido con cierta regularidad en sus redes sociales, ya sea con consejos, información del tráfico en tiempo real o imágenes de muchos conductores que cometen infracciones al volante. Sin que se les reconozca, eso sí, pero seguro que te has encontrado con alguna imagen para concienciar de los excesos de velocidad o de alguna conducta temeraria al volante.
Uno de los ejemplos más recientes, el de un padre que iba cantando y aplaudiendo con su hijo al volante en un viaje por carretera. Es una práctica muy habitual que ahora entra en el terreno jurídico, porque esas imágenes que difunde la DGT podrían entrar en conflicto con el derecho a la intimidad de los conductores. Aunque no se reconozcan las matrículas ni las caras, sí que hay otros elementos que podrían dar pistas sobre la identidad del vehículo y del propietario.
«Puede parecer un gesto sin importancia, pero desde el punto de vista legal no es tan sencillo. Estas imágenes están cada vez más en el punto de mira porque, incluso ocultando la matrícula, hay elementos que permiten identificar un coche concreto» explica Javier, abogado especializado en derecho digital y protección de datos.
1La práctica de la DGT de publicar fotos en redes: ¿es legal o arriesgada?
🚗🚗🚗 A minutos de comenzar una nueva #OperaciónSalida, llamamos a la prudencia y a la responsabilidad al volante a aquellos que comienzan hoy sus vacaciones en la carretera. 🙏 Tod@s #BienAtados, 👀 en la carretera y 👐 al volante. Combatir el aburrimiento, sí, pero no así 😠👇 pic.twitter.com/AgsRr5YzP2
— Dir. Gral. Tráfico (@DGTes) July 31, 2025
Tanto la DGT como otros organismos de tráfico en España publican con cierta frecuencia fotografías y vídeos de infracciones captadas por radares o helicópteros. Lo hacen con una intención educativa y pedagógica al mostrar conductas peligrosas para advertir al resto de conductores de los riesgos.
En la mayoría de los casos, aparecen las matrículas y las caras cubiertas o difuminadas para evitar así problemas legales. Aunque hay expertos que advierten que no siempre es así.
«El problema es que un coche no se identifica solo por la matrícula. Hay detalles muy concretos que pueden hacerlo reconocible, como una pegatina, un golpe e incluso el color combinado con el modelo y la zona donde se tomó la imagen», reconoce.
En ciertas circunstancias, todos esos elementos podrían permitir que terceras personas identifiquen el vehículo, sobre todo si la imagen circula por redes sociales. Además, también tenemos que sumarle que muchas de estas infracciones no son simplemente sanciones administrativas, sino posibles delitos contra la seguridad vial. Así que esas imágenes podrían formar parte de una investigación.
«Ahí entraríamos en un terreno delicado. Si estamos ante una posible prueba de un delito, la difusión pública puede abrir un debate jurídico sobre hasta qué punto es apropiado mostrarla antes de que haya una resolución», señala.

