Hyundai Tucson 2027: nueva cabina digital e infoentretenimiento renovados

El nuevo SUV coreano estrena el sistema Pleos Connect sobre Android Automotive, con pantalla central de 12,9 o 17 pulgadas y un cuadro digital de 9,9 pulgadas. Mantiene los mandos físicos y añade actualizaciones OTA en tiempo real.

El Hyundai Tucson 2027 estrena una pantalla central de hasta 17 pulgadas y un cuadro de instrumentos digital de 9,9 pulgadas. La nueva generación del SUV coreano renueva por completo el infoentretenimiento y mantiene los mandos físicos bajo la pantalla táctil.

Hyundai ha desvelado esta semana la nueva entrega de su modelo más vendido, llamada a reeditar el éxito de la anterior: en 2022, poco después de su lanzamiento, aquella generación fue el coche más matriculado de España. La nueva se fabricará en Europa y cambia de arriba abajo, con un habitáculo en el que el software pesa ya tanto como la línea de la carrocería.

Así es la nueva cabina digital con pantalla de hasta 17 pulgadas

El salto más visible está en el salpicadero. La pantalla central táctil puede medir 12,9 o 17 pulgadas, y en ella se reúnen las funciones del vehículo, el infoentretenimiento, las aplicaciones compatibles y los servicios conectados. En su formato grande, esa diagonal coloca al Tucson entre los SUV compactos más generosos del segmento.

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Detrás de la superficie hay un cambio de fondo. El sistema se llama Pleos Connect y corre sobre Android Automotive OS, el entorno que Google ha desarrollado para el coche y no para el teléfono: las aplicaciones se ejecutan de forma nativa en el vehículo, sin depender de que el móvil esté emparejado. El asistente de voz Gleo AI añade acceso a datos en tiempo real desde internet.

A ese cóctel se suma un capítulo decisivo a la hora de comprar: las actualizaciones OTA. Determinados sistemas y funciones de infoentretenimiento evolucionan a distancia, sin cable y sin paso por el taller. Es la vía por la que un coche entregado este otoño puede seguir ganando funciones meses después.

Una pantalla de 17 pulgadas solo aporta si el software está a la altura: el salto real del Tucson es lo que llega después por OTA.

Hyundai no ha renunciado, eso sí, a los mandos físicos. Bajo la pantalla central se mantienen controles tradicionales para las funciones de uso constante, un detalle que agradece cualquiera que haya peleado con un submenú para subir la temperatura. El selector del cambio se traslada a la columna de dirección, lo que libera espacio en la consola central para almacenamiento y carga.

El cuadro de instrumentos es otra pantalla, de 9,9 pulgadas, y a su alrededor se acumula equipamiento pensado para el día a día: doble base de carga inalámbrica de 15 W, toma USB-C de 100 W, climatizador de tres zonas, ventilación Multi-Air con difusión indirecta del aire y parabrisas calefactable para desempañar más rápido en invierno. Los asientos delanteros suben de nivel con el Ergo Motion, con función de masaje, y el Relaxation Confort para el acompañante.

Lo que cambia al volante y en el día a día

El rediseño no se queda en las pantallas. La nueva generación crece 50 milímetros de largo, 35 de ancho y 20 de alto, y estira la distancia entre ejes 40 milímetros hasta los 2,72 metros: espacio extra para las rodillas en la segunda fila. El maletero declara 695 litros con cinco plazas si se adelanta la banqueta posterior, que se desliza 15 centímetros, y el respaldo se abate en secciones 40:20:40. Las puertas traseras abren hasta 83 grados para facilitar el acceso.

Al volante, la combinación de pantalla grande y software nativo reduce la dependencia del teléfono: navegación, música y aplicaciones llegan al coche sin cables. La contrapartida es conocida, y de ahí la decisión de conservar botones: cuanto mayor es la superficie táctil, más fácil es apartar la vista de la carretera para un ajuste básico.

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Bajo el capó la oferta se reparte en tres tecnologías: gasolina 1.6 T-GDi de 150 CV, híbrido de gasolina de 238 CV y híbrido enchufable de 288 CV, que homologa 81 kilómetros de autonomía eléctrica en ciclo WLTP y admite recarga solo en corriente alterna. Las llantas van de 17 a 20 pulgadas y la paleta de carrocería ofrece 11 colores, cinco de ellos nuevos.

Análisis: pantallas grandes, botones de vuelta y software como argumento

La jugada del Tucson responde a una tendencia consolidada: el software ha dejado de ser un extra para convertirse en argumento de compra. Android Automotive se ha extendido entre fabricantes europeos y asiáticos, y las actualizaciones a distancia han transformado el infoentretenimiento en algo que madura después de la entrega. La generación anterior se apoyaba en menús propios y una pantalla más modesta; la nueva salta a un ecosistema de aplicaciones y a un asistente que consulta datos en vivo.

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La diagonal, sin embargo, no lo es todo. Antes de firmar conviene fijarse en tres cosas: qué tamaño de pantalla incluye el acabado elegido, si el sistema promete actualizaciones OTA más allá del primer año y si los mandos de uso frecuente siguen siendo físicos. Hyundai ha decidido que sí, y esa elección pesa más en la seguridad percibida que cualquier animación del salpicadero.

Queda por saber el precio, que la marca todavía no ha desvelado, y comprobar cómo conviven en el uso diario el cuadro de 9,9 pulgadas y la pantalla grande. El despliegue comercial arranca en los próximos meses y, a partir de ahí, el calendario lo marcarán las tandas de actualizaciones.

🛠️ Tecnología a examen

  • Dato a tener en cuenta: la pantalla central puede llegar a las 17 pulgadas y el cuadro digital se queda en 9,9 pulgadas; la producción será europea y el desembarco en los concesionarios está previsto para los próximos meses.
  • Lo que equipa: pantalla táctil central de 12,9 o 17 pulgadas, sistema Pleos Connect sobre Android Automotive OS, asistente de voz Gleo AI, cuadro digital de 9,9 pulgadas, actualizaciones OTA, doble cargador inalámbrico de 15 W y toma USB-C de 100 W.
  • Así te afecta como conductor: navegas con aplicaciones nativas sin depender del móvil, recibes funciones nuevas sin pasar por el taller y conservas mandos físicos para no apartar la vista en los ajustes de siempre.