A mediados de los años ‘90, el mundo del rap y del hip hop vivía una era inmensa en el absoluto derroche. Cadenas de oro del tamaño de un antebrazo, séquitos interminables de escoltas, mansiones descomunales y, cómo no, vehículos que parecían sacados de una película de acción. Entre todos ellos, pocos símbolos capturaban tan bien esa mentalidad como el Hummer H1. Aquel inmenso automóvil militar reconvertido en máquina civil era el epítome del «más grande, más fuerte, más llamativo». Y si había alguien que lo representaba a la perfección, ese era Tupac Shakur.
Precisamente, el Hummer H1 personal de Tupac –un modelo de 1996– está de nuevo en el punto de mira. La casa de subastas Bonhams lo sacará a la venta el próximo 23 de enero en su evento de Scottsdale, Arizona. Tupac lo adquirió nuevo apenas unas semanas antes de su trágico asesinato en Las Vegas en septiembre de 1996. Casi treinta años después, este ejemplar acumula poco más de 10.000 millas (16.000 kilómetros) en el odómetro, lo que lo convierte en una auténtica cápsula del tiempo con muy pocos propietarios y un estado de conservación excepcional.
Tupac personalizó su Hummer H1 como si de una berlina de lujo se tratase

El interior es un fiel reflejo del lujo exagerado de la época. Tapicería en cuero de color beige, molduras de madera lacada de alto brillo, vidrios tintados para mayor privacidad y una ventana trasera deslizante. Todo ello mucho más propio de una berlina de representación que de un enorme todoterreno nacido para sobrevivir en el desierto. Sin embargo, bajo esa capa de opulencia late el legendario corazón de un Humvee militar genuino, proporcionando a este Hummer H1 una robustez extrema, un sistema de tracción total permanente y una arquitectura pensada para sobrevivir en las condiciones más duras del planeta.
A diferencia de los refinados SUV de lujo que hoy en día eligen las estrellas del hip hop y que apuestan por potentes motores de gasolina capaces de ofrecer prestaciones de auténticos superdeportivos, el Hummer H1 de Tupac montaba un descomunal motor diésel V8 y con 6,5 litros de cubicaje. Debidamente sobrealimentado, desarrollaba «apenas» 208 CV de potencia a 3.400 rpm, que se compensaban con un par motor brutal de 600 Nm disponibles desde apenas 1.800 rpm. Unas cifras ideales para mover sus más de tres toneladas y media sin pestañear y con la ayuda de una robusta transmisión automática con cuatro velocidades.
Bonhams se encargará de subastarlo en 23 de enero en Scottsdale

Este Hummer H1 no era ni mucho menos un vehículo estrictamente de fábrica, porque como no podía ser de otra manera, Tupac lo personalizó a su estilo con unas llantas sobredimensionadas, neumáticos off-road de gran perfil, paragolpes reforzados, luces auxiliares, un cabrestante de 12.000 libras (5.400 kilos) y hasta un foco orientable en el techo. Detalles que refuerzan su imagen de «bestia imparable» y que lo diferenciaban de cualquier otro Hummer H1 de la calle.
Tupac también decidió instalar a su impresionante Eliminator (así era como bautizó su Hummer H1) un todopoderoso sistema de sonido. Apostó por un equipo firmado por el especialista Clarion, donde no faltaba un cargador de 12 CD, casete, radio AM/FM y hasta un GPS Sony de los primeros que se comercializaron. Y lo mejor es que absolutamente todo se ha conservado intacto, como si el tiempo se hubiera detenido el mismo momento que se adquiere este Hummer H1 aquel 16 agosto de 1996.
Este Hummer H1 pasó por las manos de otros cantantes de le época

Son multitud las imágenes de Tupac conduciendo su Hummer H1, que tras su asesinato y al haber fallecido sin testamento realizado, finalizó en el registro de sucesiones. Guardado durante los siguientes siete años, el Hummer H1 se convirtió en el premio de la rifa del sorteo «Picture Me Rollin'» organizado por BET en 2003 cuando apenas tenía 5.460 millas (8.760 kilómetros) por entonces. En 2007 vuelve a regresar a la escena musical al ser adquirido por Yaasmyn Fula (madre del rapero de Outlawz, Yaki «Prince» Kadafi, quien falleció pocos meses después de Tupac) y Sardar «Candyman 187» Khan, propietarios de Havenotz Entertainment. Conservado por la pareja durante tres años, finalmente se deshacen de esta joya en 2010. Desde entonces en manos de su último propietario.
Será el próximo viernes 23 de enero cuando la prestigiosa casa de subastas Bonhams le vaya a buscar un nuevo hogar a este impresionante Hummer H1 en el evento que organizan en Scottsdale, por el que aseguran que se van a llegar a desembolsar entre 375.000 y 450.000 dólares (entre 320.000 y 390.000 euros).
Fotos: Bonhams






































