En un momento de la historia en la que la electrificación se ha convertido en la fórmula habitual para alcanzar cifras de potencia estratosféricas, resulta especialmente llamativo encontrar proyectos capaces de superar esa barrera sin recurrir a baterías ni a motores eléctricos. Precisamente eso es lo que ha conseguido Gunther Werks con una de sus creaciones más espectaculares conocidas hasta la fecha: un Porsche 911 basado en la generación 993 que desarrolla hasta 850 CV de potencia y que presume de unas prestaciones capaces de poner en aprietos a muchos superdeportivos modernos.
El especialista estadounidense lleva unos cuantos años perfeccionando con esmero su particular visión del Porsche 911 clásico, pero esta unidad podría ser una de las más impresionantes jamás construidas por la compañía. Bautizada con una clara inspiración en Hércules, combina una estética impactante con un nivel de acabado y sofisticación poco habitual incluso dentro del exclusivo universo de los restomod.
Gunther Werks construye la carrocería con fibra de carbono, pero manteniendo el ADN original

A primera vista es imposible ignorar su carrocería, que como no podía ser de otra manera, está íntegramente construida en ligera fibra de carbono. El protagonista absoluto es un llamativo tono caramelo que juega con reflejos dorados y púrpuras dependiendo de la luz. Ese color realza unas formas profundamente revisadas respecto al 993 original, pero sin perder por completo la esencia del último ‘nueveonce aircooled’ de la historia.
La transformación es total. El frontal incorpora un nuevo splitter aerodinámico y una toma de aire realizada en fibra de carbono, mientras que el capó adopta un diseño más agresivo y funcional. Los laterales reciben nuevos paneles específicos y enormes entradas de aire situadas detrás de las puertas, que anticipan que este no es precisamente un clásico Porsche 911 convencional.
Rothsport Racing construye su maravilloso motor ‘aircooled’ y con dos turbocompresores

La zaga tampoco pasa desapercibida. Allí encontramos un gran alerón con tomas de aire integradas y un difusor inspirado directamente en los coches de competición. El conjunto queda rematado por unas elegantes llantas de cinco radios que encajan perfectamente con el carácter del vehículo.
Sin embargo, el verdadero protagonista se encuentra bajo la exuberante carrocería. Los maestros de Gunther Werks han confiado en Rothsport Racing para desarrollar un espectacular motor bóxer de seis cilindros y 4.0 litros equipado con doble turbocompresor. Este propulsor, que no pierde el detalle de la refrigeración por aire de los 993 originales, es capaz de girar hasta las 7.500 rpm y de entregar 600 CV de potencia en su configuración estándar.
Al activar el Track Mode genera 850 CV de potencia y 815 Nm de par motor

La cifra ya resulta más que respetable para mover con soltura una criatura de estas características, pero lo realmente sorprendente llega al activar el denominado Track Mode. En ese momento, la potencia se dispara hasta unos impresionantes 850 CV, una cifra superior a la de muchos superdeportivos contemporáneos e incluso por encima de modelos altamente electrificados de referencia, como podría ser el caso de un excepcional Ferrari 296 GTB.
El par motor tampoco se queda atrás. Con 815 Nm disponibles, la maravilla de Gunther Werks promete unas aceleraciones fulgurantes que le permiten medirse con vehículos mucho más modernos. Para alcanzar semejantes registros, el motor incorpora componentes de primer nivel como cilindros mecanizados a partir de bloques macizos, pistones Mahle, bielas forjadas, un sistema de doble intercooler y cuerpos de aceleración individuales entre otros muchos elementos.
Unos componentes a la altura de una obra de arte personalizable al milímetro
Por supuesto, una máquina con semejante potencial necesita un sistema de frenado a la altura. De ahí que en el eje delantero encontremos pinzas Brembo de seis pistones acompañadas por discos ventilados y perforados de 355 milímetros, mientras que detrás monta pinzas Brembo de cuatro pistones y discos ventilados y perforados de 345 milímemtros. Aquellos propietarios que planeen disfrutarlo de forma intensiva dentro de un circuito, que sepan que Gunther Werks les ofrece la posibilidad de equipar frenos carbonocerámicos.

El habitáculo mantiene el mismo nivel de exclusividad que el exterior. La cabina está revestida de gamuza de color azul en buena parte de sus superficies, incluyendo asientos, salpicadero, paneles de las puertas y alfombrillas. El volante, acabado en cuero azul a juego, aporta continuidad visual a un interior donde la fibra de carbono aparece por todas partes para recordar constantemente que estamos ante una creación muy especial.
El resultado es uno de los restomod más radicales y refinados del mercado. Una reinterpretación moderna del legendario Porsche 993 que combina diseño, artesanía y unas prestaciones descomunales capaces de rivalizar con algunos de los superdeportivos más rápidos del momento. Pero que puedes estar seguro, que serán más ‘baratos’ que esta obra de arte firmada por uno de los mejores especialistas del mundo a la hora de hablar de restomods de ‘nueveonces’: Gunther Werks.
Fotos: Gunther Werks














