Las fiestas navideñas son sinónimo de viajes en coche, comidas familiares, escapadas de fin de semana… y también de maleteros hasta arriba. Bolsas, maletas, regalos envueltos a última hora y algún paquete “provisionalmente” colocado acaban convirtiendo el coche en una especie de trastero con ruedas. En ese contexto, muchos conductores piensan que mientras todo quepa y el portón cierre, no hay problema. Nada más lejos de la realidad.
La guardia civil de Tráfico lleva años advirtiendo de que un maletero mal cargado es un riesgo real para la seguridad vial. Y no se trata solo de sentido común: la normativa es clara y contempla sanciones que pueden llegar a los 200 euros si la carga no va correctamente colocada o sujeta. Por eso, en estas fechas no es extraño que un agente solicite abrir el maletero en un control rutinario.
4No todo vale aunque el trayecto sea corto
Otro argumento habitual de los conductores es pensar que “solo son diez minutos” o “voy despacio”. Desde el punto de vista de la seguridad vial, eso no cambia nada. Un frenazo a 30 km/h puede generar fuerzas suficientes para provocar lesiones graves si la carga no va sujeta.
La guardia civil insiste en que la normativa se aplica igual en trayectos urbanos que en carretera. De hecho, muchos controles navideños se sitúan precisamente en zonas comerciales, accesos a ciudades o áreas de servicio, donde el riesgo de llevar el coche sobrecargado es mayor.








