Las fiestas navideñas son sinónimo de viajes en coche, comidas familiares, escapadas de fin de semana… y también de maleteros hasta arriba. Bolsas, maletas, regalos envueltos a última hora y algún paquete “provisionalmente” colocado acaban convirtiendo el coche en una especie de trastero con ruedas. En ese contexto, muchos conductores piensan que mientras todo quepa y el portón cierre, no hay problema. Nada más lejos de la realidad.
La guardia civil de Tráfico lleva años advirtiendo de que un maletero mal cargado es un riesgo real para la seguridad vial. Y no se trata solo de sentido común: la normativa es clara y contempla sanciones que pueden llegar a los 200 euros si la carga no va correctamente colocada o sujeta. Por eso, en estas fechas no es extraño que un agente solicite abrir el maletero en un control rutinario.
1Por qué la guardia civil puede revisar tu maletero
Muchos conductores se sorprenden cuando un agente pide abrir el maletero, pero esta actuación entra dentro de las competencias habituales de la guardia civil. En un control preventivo, los agentes pueden comprobar el estado del vehículo, la documentación, la señalización… y también la correcta disposición de la carga.
La razón es sencilla: un objeto suelto en el maletero puede convertirse en un proyectil en caso de frenazo brusco o accidente. Aunque vaya “detrás”, la fuerza que se genera puede hacer que atraviese el respaldo de los asientos. Por eso, la normativa no distingue entre equipaje, compras o regalos: todo debe ir bien colocado y sujeto.








