El examen teórico es el primer gran reto para sacarse el carnet de conducir, y algunos aspirantes caen en la tentación de buscar atajos. Pero la Guardia Civil ha intensificado sus controles, y lo que antes podía parecer una travesura hoy se ha convertido en un asunto legal.
La vigilancia en las aulas de examen ha subido de nivel. Ya no basta con que un examinador pasee entre los pupitres. Ahora, el Grupo de Investigación y Análisis del Sector de Tráfico (GIAT) de la Guardia Civil, trabaja junto con las jefaturas para detectar cualquier anomalía. En los últimos meses, decenas de personas han sido sorprendidas cometiendo diversos delitos relacionados con el examen de conducir..
3Ir a recuperar puntos conduciendo sin carnet
Parece un chiste, pero es una realidad que los agentes se encuentran casi a diario. En la misma investigación llevada a cabo, diecisiete conductores que habían perdido todos los puntos decidieron ir al centro de examen conduciendo su propio vehículo. Estas personas acudían a realizar el curso de recuperación de puntos o el examen para volver a ser legales, pero lo hacían cometiendo un delito contra la seguridad vial.
Conducir sin un permiso en vigor porque se han perdido los puntos es una infracción muy grave que se castiga con penas de prisión de tres a seis meses. También puede implicar multas de doce a veinticuatro meses o la realización de trabajos en beneficio de la comunidad durante un periodo de entre treinta y uno y noventa días.
Los agentes del GIAT de la Guardia Civil suelen vigilar los aparcamientos y las inmediaciones de los centros de exámenes de la DGT. Saben perfectamente quiénes acuden a recuperar el carnet y comprueban si han llegado en transporte público, acompañados o conduciendo ellos mismos. Es una trampa en la que caen muchos «listillos» que piensan que nadie se va a fijar en cómo han llegado hasta allí.
El esfuerzo que requiere estudiar unos días no es nada comparado con el estrés de ser descubierto por la Guardia Civil, tener que pagar una multa o, en el peor de los casos, acabar en un juzgado dando explicaciones ante un juez.


