El examen teórico es el primer gran reto para sacarse el carnet de conducir, y algunos aspirantes caen en la tentación de buscar atajos. Pero la Guardia Civil ha intensificado sus controles, y lo que antes podía parecer una travesura hoy se ha convertido en un asunto legal.
La vigilancia en las aulas de examen ha subido de nivel. Ya no basta con que un examinador pasee entre los pupitres. Ahora, el Grupo de Investigación y Análisis del Sector de Tráfico (GIAT) de la Guardia Civil, trabaja junto con las jefaturas para detectar cualquier anomalía. En los últimos meses, decenas de personas han sido sorprendidas cometiendo diversos delitos relacionados con el examen de conducir..
1Tecnología avanzada y dispositivos ocultos
Muchos aspirantes creen que la tecnología actual es invisible a los ojos de la autoridad. Cuando acuden al examen, utilizan dispositivos electrónicos diminutos, cámaras camufladas en botones o receptores de audio que apenas se ven. Pero la Guardia Civil dispone de equipos capaces de detectar las frecuencias y señales que emiten estos aparatos. Recientemente, en la Comunitat Valenciana, se ha llevado a cabo una operación importante durante el último cuatrimestre del año. Los agentes han investigado a dieciocho personas que utilizaban estos sistemas para copiar en el examen teórico. No importa si estás en Valencia, Alicante o Castellón, los controles son igual de estrictos en todas partes.
El método suele ser siempre el mismo. El alumno lleva una cámara oculta que enfoca la pantalla del ordenador. Al otro lado, una persona ajena al examen le dicta las respuestas correctas a través de un auricular casi microscópico. Lo que el alumno no sabe es que los agentes del GIAT están entrenados para detectar comportamientos sospechosos y ruidos electrónicos. Cuando te pillan con uno de estos aparatos, la situación se vuelve muy tensa. No solo te retiran el examen de inmediato, sino que se levanta un acta que conlleva una sanción económica de quinientos euros.
Además, la Ley de Seguridad Vial es muy clara al respecto. Si te pillan haciendo trampas con tecnología, te prohíben presentarte de nuevo a examen en un plazo de seis meses. Es decir, por querer ir rápido, vas a tardar mucho más en tener tu carnet.

