La Guardia Civil de Tráfico se convierte en el hombre del frac del Siglo XXI: saltan chispas con la DGT

Las asociaciones de la Guardia Civil se quejan de que la unidad de Tráfico ha perdido muchos interesados por la mala imagen del cuerpo.

La Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil ha sido tradicionalmente uno de los destinos más deseados dentro del cuerpo y donde muchos opositores solicitaban plaza. Sin embargo, eso ha cambiado mucho y consideran que la Dirección General de Tráfico (DGT) tiene la culpa.

A priori, la idea de patrullar en carretera, informar a conductores y participar en la prevención de accidentes traía a muchos opositores que elegían la Guardia Civil. Sin embargo, ahora las asociaciones profesionales admiten que ocurre justo lo contrario, que quedan plazas vacías y que su trabajo ya no se parece en absoluto a esa visión solidaria para velar por la seguridad vial.

Todo lo contrario, pues los agentes de tráfico tienen la sensación de que la DGT les ha convertido en ‘el hombre del frac’ por el carácter recaudatorio de muchas sanciones.

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Guardia Civil de Tráfico: de ser un destino soñado a que queden plazas vacías

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Fuente: Agencias

Entrar en la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil ha sido siempre una opción atractiva para los nuevos miembros del cuerpo. Sobre todo, por la imagen pública asociada a una unidad muy presente y visible en las carreteras españolas.

Sin embargo, parece que esa percepción ha cambiado y que ya no son la principal opción de los opositores. Varias asociaciones llevan tiempo advirtiendo que en las últimas convocatorias han quedado plazas sin cubrir, algo que parecía difícil de imaginar hace unos años, porque siempre ha habido más candidatos que plazas disponibles. Y estos son los motivos que han detectado.

  1. El desgaste físico que implica trabajar a diario en la carretera (patrullar durante horas, condiciones meteorológicas duras, jornadas muy largas…).
  2. La presión de una actividad que ha ido evolucionando con el tiempo. Los agentes tienen la sensación de que el componente preventivo de su trabajo ha ido perdiendo peso frente a otro tipo de tareas.

En resumen, las asociaciones profesionales consideran que la percepción del trabajo es uno de los elementos que está influyendo en esa pérdida de atractivo.

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