La Guardia Civil atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años en su área más visible: la Agrupación de Tráfico. Lo que durante décadas fue un destino muy solicitado dentro del cuerpo, hoy es una especialidad con problemas para cubrir plazas. La falta de aspirantes preocupa tanto a la propia Guardia Civil como a las asociaciones profesionales, que alertan de que la situación empieza a ser insostenible.
El problema no es menor. La Guardia Civil de Tráfico desempeña un papel fundamental en la seguridad vial en España. Su presencia en carretera, la atención a los accidentes y la vigilancia del cumplimiento de las normas son clave para reducir la siniestralidad. Sin embargo, cada vez menos agentes quieren formar parte de esta especialidad, lo que amenaza con provocar un déficit de efectivos difícil de solucionar a corto plazo.
6Menos agentes en carretera afecta a la seguridad vial
La falta de efectivos en la Guardia Civil de Tráfico no solo es un problema interno del cuerpo, también tiene consecuencias directas para los conductores. Menos agentes en carretera significa menos controles, menos vigilancia y una respuesta más lenta ante los accidentes. Esto puede afectar a la seguridad vial y aumentar el riesgo en las carreteras, especialmente en épocas de gran movilidad.
Las asociaciones profesionales llevan tiempo reclamando soluciones para evitar que la situación empeore. Mejorar los turnos, revisar los salarios y reducir la carga burocrática son algunas medidas que consideran necesarias para volver a hacer atractiva la especialidad. Sin cambios importantes, la Guardia Civil seguirá teniendo dificultades para cubrir las plazas de Tráfico, un problema grave que aún no sabe cómo solucionar y que puede acabar afectando a todos los usuarios de la carretera.


