La Guardia Civil atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años en su área más visible: la Agrupación de Tráfico. Lo que durante décadas fue un destino muy solicitado dentro del cuerpo, hoy es una especialidad con problemas para cubrir plazas. La falta de aspirantes preocupa tanto a la propia Guardia Civil como a las asociaciones profesionales, que alertan de que la situación empieza a ser insostenible.
El problema no es menor. La Guardia Civil de Tráfico desempeña un papel fundamental en la seguridad vial en España. Su presencia en carretera, la atención a los accidentes y la vigilancia del cumplimiento de las normas son clave para reducir la siniestralidad. Sin embargo, cada vez menos agentes quieren formar parte de esta especialidad, lo que amenaza con provocar un déficit de efectivos difícil de solucionar a corto plazo.
4El sueldo no ayuda a captar nuevos agentes
El aspecto económico también tiene un peso importante en la falta de candidatos a Guardia Civil de Tráfico. Los complementos salariales en esta especialidad llevan años siendo motivo de queja: muchos agentes consideran que no compensan el esfuerzo ni el riesgo que implica trabajar en carretera. La subida prometida nunca ha terminado de materializarse, lo que ha aumentado el descontento.
Además, el incremento del coste de la vida en los últimos tiempos ha hecho que los salarios resulten menos competitivos. Muchos agentes consideran que asumir una especialidad más exigente y peligrosa no tiene una recompensa suficiente, por lo que optan por otros destinos dentro de la Guardia Civil que ofrecen mejores condiciones sin aumentar el nivel de riesgo.


