La Guardia Civil atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años en su área más visible: la Agrupación de Tráfico. Lo que durante décadas fue un destino muy solicitado dentro del cuerpo, hoy es una especialidad con problemas para cubrir plazas. La falta de aspirantes preocupa tanto a la propia Guardia Civil como a las asociaciones profesionales, que alertan de que la situación empieza a ser insostenible.
El problema no es menor. La Guardia Civil de Tráfico desempeña un papel fundamental en la seguridad vial en España. Su presencia en carretera, la atención a los accidentes y la vigilancia del cumplimiento de las normas son clave para reducir la siniestralidad. Sin embargo, cada vez menos agentes quieren formar parte de esta especialidad, lo que amenaza con provocar un déficit de efectivos difícil de solucionar a corto plazo.
3Los turnos de trabajo generan rechazo
Uno de los motivos que explican esta falta de interés está relacionado con las condiciones laborales dentro de la Guardia Civil de Tráfico. Los agentes denuncian que no existe un sistema de turnos homogéneo y que las diferencias entre unidades son muy grandes. Mientras algunos destinos cuentan con horarios más estables, en otros dificultan enormemente la conciliación familiar.
La ausencia de un turno fijo genera incertidumbre y hace que muchos guardias civiles prefieran optar por otras especialidades. En comparación con otros cuerpos policiales, la Guardia Civil sigue teniendo modelos de turnos menos atractivos, algo que influye directamente en la decisión de los agentes cuando tienen que elegir destino.


