La Guardia Civil atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años en su área más visible: la Agrupación de Tráfico. Lo que durante décadas fue un destino muy solicitado dentro del cuerpo, hoy es una especialidad con problemas para cubrir plazas. La falta de aspirantes preocupa tanto a la propia Guardia Civil como a las asociaciones profesionales, que alertan de que la situación empieza a ser insostenible.
El problema no es menor. La Guardia Civil de Tráfico desempeña un papel fundamental en la seguridad vial en España. Su presencia en carretera, la atención a los accidentes y la vigilancia del cumplimiento de las normas son clave para reducir la siniestralidad. Sin embargo, cada vez menos agentes quieren formar parte de esta especialidad, lo que amenaza con provocar un déficit de efectivos difícil de solucionar a corto plazo.
2Fracaso en los cursos de formación de la Guardia Civil
En la última convocatoria para el curso de Tráfico se ofertaron cientos de plazas entre motoristas y especialistas en investigación de accidentes. La cifra parecía suficiente para reforzar la Agrupación, pero la realidad ha sido muy diferente. El número de aspirantes que finalmente inició el curso fue muy reducido, lo que evidencia un problema estructural dentro de la Guardia Civil.
Lo más preocupante es que incluso entre los pocos que comienzan la formación, algunos terminan abandonando antes de finalizarla. Ello provoca que el número real de nuevos guardias civiles de Tráfico sea todavía menor, agravando la falta de efectivos en una especialidad esencial para el control de las carreteras españolas.


