La Guardia Civil extrema la vigilancia de las sillas infantiles: 200 euros de multa

La DGT recuerda que los menores de 135 centímetros deben viajar con un sistema de retención homologado. Circular sin él se castiga con 200 euros de multa y cuatro puntos menos en el carnet.

Circular con un menor de 135 centímetros sin una silla homologada te cuesta 200 euros y 4 puntos del carnet.

La Guardia Civil de Tráfico ha extremado la vigilancia en los controles de carretera y pone el foco en un detalle que muchos conductores pasan por alto: la etiqueta de la silla que llevan instalada.

El Puente del Pilar 2026 volvió a llenar las carreteras de desplazamientos y la DGT reforzó los controles en las vías con más tráfico. Los menores son uno de los colectivos más vulnerables en caso de accidente, y de ahí que la normativa ponga el foco en cómo viajan.

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Ojo a esto: la norma no prohíbe seguir usando una silla antigua, pero sí obliga a que el dispositivo esté homologado y sea el adecuado por talla. Y ahí entran las siglas que más van a sonar en los próximos controles: R129 o iSize.

Qué exige la ley: el artículo 117 y la norma R129

El artículo 117 del Reglamento General de Circulación es tajante: los menores de edad con estatura igual o inferior a 135 centímetros deben viajar con un sistema de retención infantil (SRI) homologado. No es una recomendación ni una cuestión de sentido común. Es una obligación, y saltársela tiene sanción.

La sillita no es un accesorio para salir del paso: es lo único que sujeta a un niño cuando el coche se detiene de golpe.

La referencia técnica actual es la R129, conocida también como iSize, que entró en vigor en 2013 con dos objetivos: reforzar la protección de los menores y facilitar la instalación a los adultos. Su gran cambio respecto a la norma anterior, la R44, es el criterio de clasificación: ya no se elige la silla por el peso del niño, sino por su estatura.

Las sillas infantiles R129 llegan al mercado después de superar pruebas de choque lateral, utilizan maniquíes de pruebas más avanzados y permiten que el menor viaje a contramarcha hasta al menos los 15 meses. Tres ventajas que, en la práctica, se traducen en menos lesiones cervicales y abdominales cuando el accidente ocurre.

Y desde septiembre de 2024 hay una fecha que lo cambió todo en las tiendas: la venta de sillas de coche R44 está prohibida en la Unión Europea. Quien tenga una en casa puede seguir usándola, pero ya no puede comprar una nueva.

Cuánto cuesta en euros y cuántos puntos te juegas

Llevar a un menor sin el sistema de retención infantil homologado se castiga con 200 euros de multa y la pérdida de 4 puntos del carnet. Es una infracción grave, y la sanción recae sobre el conductor: es él quien responde de cómo viajan los ocupantes del vehículo.

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Como en casi todas las multas de tráfico existe la opción del pronto pago: si abonas la sanción en los 20 días siguientes a la notificación, el importe se queda en 100 euros. Eso sí, pagar rápido implica renunciar a alegar, así que conviene pensarlo antes de dar al botón.

Hay un matiz que muchos conductores descubren tarde: la obligación va por estatura y no por edad. Un niño de once años que mida 132 centímetros sigue necesitando sillita o alzador. A partir de 135 centímetros, el cinturón de adulto ya es suficiente.

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Y la distancia no cambia nada. La norma se aplica igual si vas a comprar el pan a la vuelta de la esquina que si haces 400 kilómetros de viaje familiar. Aquí no vale eso de que solo son dos calles.

Por qué la DGT aprieta ahora con las sillas infantiles

La intensificación de los controles no responde a un cambio legal de última hora, sino a la convivencia de dos generaciones de sillas en las carreteras españolas. La normativa europea prohibió la venta de sillas R44 en septiembre de 2024, pero permitió seguir utilizando las que ya estaban instaladas en los coches. El resultado es un parque móvil mixto: dispositivos homologados bajo dos normas distintas, con pruebas de choque y criterios diferentes.

Por eso los agentes se fijan en la etiqueta y no en el aspecto exterior. Una silla puede parecer impecable y no cumplir la homologación exigida para la talla del niño que va sentado en ella. En la práctica, lo que genera más problemas es lo de siempre: la prisa y la confianza de creer que esto ya está resuelto.

A partir de aquí, el calendario juega en contra de los despistes. Al Puente del Pilar le siguen las operaciones especiales de final de año, con las vacaciones de Navidad como gran pico de tráfico, y los controles de sistemas de retención se repiten en cada una de ellas. Merece la pena comprobar hoy tres cosas: que el SRI lleva la etiqueta R129, que corresponde a la estatura del menor y que está bien anclado al asiento.

Si tienes dudas sobre qué modelo te toca, la información oficial de la DGT recoge los criterios de homologación y las pautas de instalación. Y si la sillita viene de un familiar o de una compra de segunda mano, revisa la etiqueta antes de montarla: un sistema de retención sin homologación reconocible no protege y se sanciona igual.