Parece un gesto de cortesía, algo lógico para evitar sustos y que el que espera para entrar sepa qué vas a hacer mientras giras por una rotonda. Sin embargo, este hábito tan extendido puede hacer que la Guardia Civil te ponga una multa..
Las normas de circulación no dejan espacio para las interpretaciones personales basadas en la amabilidad. Y este gesto del que te voy a hablar ahora es algo que seguro que has hecho más de una vez. ¿Pero de qué se trata?
2Una cortesía mal entendida
A veces, ser demasiado amable conduciendo es peor que ser un poco egoísta. En las rotondas, la cortesía mal entendida es la causa de muchos toques de chapa y de discusiones constantes. El error de poner el intermitente izquierdo para decir que te quedas dentro es el mejor ejemplo. Tú piensas que le estás haciendo un favor al coche que espera para entrar en la siguiente salida, porque así él sabe que no te vas a cruzar en su camino. Pero las normas no funcionan por suposiciones o favores, sino por reglas fijas que todos debemos conocer y respetar para que el comportamiento de cada coche sea predecible.
Cuando utilizas las luces de forma inadecuada, rompes esa predictibilidad. Los intermitentes solo tienen dos funciones permitidas en una glorieta: avisar de un cambio de carril hacia el interior o el exterior, y señalizar la salida definitiva de la rotonda. Cualquier otro uso es incorrecto. La Guardia Civil vigila este tipo de comportamientos porque sabe que la mayoría de accidentes en estos puntos se producen por falta de comunicación o por comunicaciones erróneas.
Además, el hecho de que muchas personas hagan algo no significa que sea legal. Es una de esas leyendas urbanas de la conducción que se han ido pasando de padres a hijos. Al igual que mucha gente cree que se puede salir de la rotonda desde el carril de dentro si no viene nadie, el tema del intermitente izquierdo es un vicio que hay que desterrar.


