La multa que te puede caer si la Guardia Civil te pilla con esto en el coche

Llevar dispositivos prohibidos puede tener graves consecuencias económicas y legales.

A diario, miles de conductores circulan con la duda de qué es legal y qué no lo es para evitar los radares de velocidad. Existe mucha confusión entre los términos avisador, detector e inhibidor, y esa falta de información es la que lleva a que la Guardia Civil acabe poniendo multas impresionantes si les sorprenden con algún elemento ilegal instalado en el coche.

Porque no, no es lo mismo un detector, un avisador o un inhibidor. Y si no conoces las diferencias, te puedes llevar una sorpresa, pero de las malísimas.

1
La diferencia entre dispositivos que debes conocer

Diferencia entre inhibidores, detectores y avisadores
Fuente: Agencias

Para entender por qué te pueden multar, primero tienes que saber diferenciar los tres tipos de dispositivos que hay en el mercado. El más común, y el único que es legal, es el avisador de radares. Estos son los que utilizan aplicaciones como Google Maps o Waze, o incluso los que vienen integrados en el navegador de tu coche. Estos aparatos manejan una base de datos con la ubicación de los radares fijos y te avisan cuando te acercas a uno. Como la ubicación de estos radares es pública y la propia DGT la comparte, no hay ningún problema si la Guardia Civil te para y los estás usando.

Publicidad

El problema empieza cuando pasas al siguiente nivel: el detector de radares. Este dispositivo es un aparato que escanea las frecuencias de radio que emiten los radares para localizar su presencia en tiempo real, incluso si son radares móviles que no están en ninguna lista pública. Aunque hace unos años hubo una laguna legal que permitía su uso, la última reforma de la Ley de Tráfico dejó muy claro que están prohibidos. Ahora mismo, el simple hecho de llevar un detector instalado o presente en el vehículo es motivo de sanción. No importa que en el momento de que te pare la Guardia Civil esté encendido o apagado.

Pero el dispositivo más peligroso para tu bolsillo es el inhibidor de radares. Este aparato va un paso más allá del detector. No solo busca la señal del radar, sino que emite una onda de radio tan potente que consigue anular la señal del cinemómetro. Es decir, cuando pasas por delante de un radar, el dispositivo lo bloquea. El radar no puede medir tu velocidad y devuelve un mensaje de error. Esto, como puedes imaginar, está castigado de una forma extremadamente severa porque se considera una interferencia grave en la labor de vigilancia de la seguridad vial.

Espalda