Seguro que alguna vez has ido conduciendo y, de repente, has visto un control de la Guardia Civil en una rotonda o un radar móvil escondido tras un puente. Lo primero que solemos hacer muchos es avisar.Puede que des las luces a los que vienen de frente o, de forma mucho más moderna, mandas un mensaje a algún grupo de WhatsApp para que nadie se lleve un susto.
Parece un gesto de compañerismo, algo inofensivo que hacemos para ayudarnos entre conductores. Sin embargo, lo que tal vez no sepas es que este hábito tan extendido tiene un nombre oficial para las autoridades y que te puede costar muy caro..
1¿Qué es el método gallego y por qué se ha convertido en viral?
El nombre por el que se conoce esta acción no es casualidad. Se llama así porque las primeras sanciones importantes que se han puesto en España por avisar de controles policiales han ocurrido en Galicia. En concreto, las investigaciones se centraron en la zona de la Costa da Morte, donde el uso de grupos de WhatsApp para alertar de la presencia de la Guardia Civil de Tráfico se había convertido en una práctica casi profesional.
Hablamos de redes que sumaban más de 15.000 usuarios compartiendo ubicaciones exactas en tiempo real. Cuando una patrulla se ponía en un punto estratégico para hacer un control preventivo, en cuestión de minutos todo el mundo en la comarca sabía dónde estaban. Esto hacía que el control perdiera toda su eficacia, ya que los conductores que tenían algo que ocultar solo daban un rodeo por otra carretera secundaria para evitar a los agentes.
La viralidad de este método viene del miedo que ha generado entre los usuarios. Muchos pensaban que compartir esta información era un derecho o que, al ser una aplicación privada como WhatsApp, la ley no podía entrar ahí. Pero la realidad es muy distinta. La Guardia Civil ha querido demostrar que la tecnología no puede servir de escudo para entorpecer la labor policial.








