La Guardia Civil estalla contra la DGT: esta es la razón

La relación entre la Guardia Civil de Tráfico y la DGT ha saltado por los aires tras obligar a los agentes a realizar tareas que interfieren en sus funciones.

La relación entre la Guardia Civil y la DGT lleva tensa desde hace décadas, pero la situación parece que va a peor. De hecho, atraviesa uno de sus peores momentos históricos. La Asociación Unificada de Guardias Civiles denuncia que los agentes están hartos de que se les trate de una forma que consideran injusta y, sobre todo, poco profesional.

El conflicto ha llegado a un punto de no retorno debido a una serie de decisiones de gestión que han dejado a los guardias en una situación límite.

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El peligro de unas carreteras sin vigilancia

guardia civil habla con conductor
Fuente propia/IA

Al retirar a las patrullas de la Guardia Civil de sus zonas habituales de vigilancia para que se dediquen a mover vehículos, las carreteras se quedan sin autoridad. Menos agentes en la carretera significa que hay menos control sobre los conductores que cometen imprudencias. También significa que, si tienes un problema grave en una zona remota, el tiempo de respuesta de la Guardia Civil va a ser mucho mayor porque los agentes están ocupados haciendo de camioneros.

La AUGC ha sido muy clara al respecto. Denuncian que las patrullas se han reducido al mínimo histórico en algunas zonas durante los periodos en los que se han realizado estos traslados. Esto es especialmente peligroso en épocas de mucho tráfico o en condiciones meteorológicas adversas. La seguridad vial no debería ser algo con lo que jugar para ahorrar costes de transporte. Un agente cansado después de una tarea que no le corresponde no puede estar al cien por cien de sus capacidades para atender una emergencia real.