La Agencia Estatal de Meteorología ha avisado de que las temperaturas van a bajar de forma drástica en los próximos días en España, y de que puede haber nevadas importantes que despiertan el miedo a una nueva Filomena. Y La Guardia Civil se prepara para afrontar las incidencias que este tiempo puede provocar en nuestras carreteras, sobre todo en algunas.
Y es que cuando el termómetro cae de esa manera, el asfalto deja de comportarse como tú esperas. Además, la entrada de esta masa de aire polar está haciendo que la nieve aparezca en lugares donde casi nunca se ve. Por eso es fundamental estar al corriente de las señales para conducir seguros. Y esto incluye los paneles de colores que se utilizan cuando suceden estos fenómenos meteorológicos.
Verde: la nieve empieza a asomar

El primer nivel que te vas a encontrar es el color verde. Este nivel se activa en el momento en que los copos empiezan a caer con cierta intensidad pero todavía no han cubierto la calzada por completo. Podrías pensar que al ser verde no hay peligro, pero aquí es donde empiezan los errores. En este nivel, ya no puedes conducir a la velocidad habitual. Si vas por una autopista o una autovía, la velocidad máxima permitida baja a los 100 kilómetros por hora, y la Guardia Civil empieza a vigilar. Si circulas por cualquier otra carretera convencional, no debes superar los 80 kilómetros por hora bajo ningún concepto.
Además, el nivel verde trae restricciones importantes para los vehículos de gran tonelaje. Si conduces un camión, tienes prohibido adelantar y solo puedes circular por el carril derecho, para dejar libre el resto de la calzada por si la situación empeora.
Si eres conductor de un coche particular, el nivel verde es un aviso. Te está diciendo que la cosa se va a poner fea en poco tiempo. Es el momento perfecto para que revises si tienes suficiente combustible en el depósito y para que evites meterte en puertos de montaña si no es necesario.
Amarillo: la situación se complica

Cuando la nieve empieza a cubrir la carretera, entramos en el nivel amarillo, y las cosas se ponen un poco más serias. En este nivel, la recomendación de la Guardia Civil es que, si no tienes una necesidad imperiosa de viajar, te quedes en casa. El asfalto empieza a estar resbaladizo y la visibilidad suele ser mucho menor. Si aun así tienes que conducir, la velocidad máxima es de 60 kilómetros por hora para todos los turismos y autobuses. Si vas más rápido, es probable que pierdas el control por completo.
En el nivel amarillo ocurre algo muy importante: los camiones y todos los vehículos articulados tienen prohibido circular. Si ves un panel amarillo, es muy probable que empieces a ver camiones parados en las áreas de servicio o en los arcenes anchos. Esto es fundamental para evitar que un camión se cruce en mitad de la vía y bloquee el paso a todo el mundo.
Por tu parte, debes extremar la precaución al máximo. Evita cualquier tipo de maniobra brusca. No des frenazos repentinos ni gires el volante con violencia. Tienes que conducir con mucha suavidad, como si llevaras una bandeja de cristal en el asiento del copiloto que no quieres que se rompa. En las curvas y en las bajadas, reduce la velocidad todavía más de lo que marca el límite.
Rojo: la Guardia Civil obliga a llevar cadenas y máxima precaución

El nivel rojo es el punto de no retorno para muchos conductores. En este escenario, la nieve ya cubre la carretera de forma considerable. Aquí la prohibición para vehículos pesados es total. Ya no pueden circular los autobuses ni ningún tipo de vehículo articulado. La carretera queda reservada a los turismos que estén preparados para estas condiciones extremas. Si tu coche no tiene neumáticos de invierno o si no llevas cadenas, no puedes seguir adelante.
Si circulas en nivel rojo, tu velocidad máxima es de tan solo 30 kilómetros por hora. Puede parecer que vas muy despacio, pero es la única velocidad segura cuando el suelo es puro hielo o nieve virgen. Además, nunca adelantes a otros vehículos que estén detenidos a menos que tengas la seguridad absoluta de que puedes continuar tu camino sin problemas. Quedarse atascado al intentar un adelantamiento es una de las causas principales de colapsos en las carreteras nevadas.
Si ves que la situación te supera o que no te sientes seguro poniendo las cadenas, lo mejor es que busques un lugar seguro para detenerte antes de que la situación pase al siguiente nivel de alerta.
Negro: el momento de detenerse por completo

El negro es el nivel más peligroso de todos. Cuando veas este color en los paneles o te lo comunique un agente de la Guardia Civil, significa que la carretera es intransitable. El espesor de la nieve es tan grande que ningún vehículo puede circular con seguridad.
En este momento, la prohibición de circular es total para todo el mundo. Si te encuentras en este nivel, es porque la situación es crítica. Lo primero que tienes que hacer es no perder la calma. Si te has quedado bloqueado en la carretera, lo más importante es que no abandones el coche. Tu vehículo es tu refugio contra el frío extremo y el viento. Solo debes salir de él si tienes la certeza total de que hay un refugio o un lugar habitado muy cerca.
Mientras esperas a que lleguen los servicios de rescate o a que las máquinas quitanieves despejen la vía, hay varias cosas que debes hacer para mantenerte a salvo. Mantén el motor encendido de vez en cuando para poder usar la calefacción, pero asegúrate de que el tubo de escape no esté tapado por la nieve para que los gases no entren al interior del coche. Es vital que te pegues todo lo posible hacia el borde de la calzada para dejar un pasillo central libre. Si todos los coches se quedan en medio de la carretera, las máquinas quitanieves no podrán pasar y el rescate tardará mucho más en llegar.
Conocer estos niveles de colores que maneja la Guardia Civil de Tráfico es una herramienta de supervivencia. La próxima vez que veas el cielo gris y empieces a notar que el frío aprieta, mira los paneles, escucha las noticias y, sobre todo, haz caso a lo que te dicen los colores. La prudencia y la prevención son los mejores componentes que puedes añadir a tu coche para enfrentarte a la nieve.








