Las redes sociales y las aplicaciones de mensajería instantánea se han convertido en herramienta habitual de los conductores, y a vigilar por la Guardia Civil. Avisos de atascos, accidentes, radares o controles policiales circulan a diario por apps como WhatsApp o Telegram. Sin embargo, lo que muchos consideran un gesto solidario entre automovilistas puede terminar teniendo consecuencias legales muy serias.
El último ejemplo llega desde Ibiza, donde una conductora ha sido denunciada por la Guardia Civil tras alertar en un grupo de Telegram de la presencia de un control de tráfico. El caso ha vuelto a poner sobre la mesa una pregunta clave para miles de usuarios: ¿es legal avisar de un control policial en redes sociales, o puede suponer una multa importante?
5WhatsApp, Telegram y redes sociales: un terreno vigilado
El uso de grupos de mensajería para compartir información vial no es ilegal por sí mismo. Incluso la Dirección General de Tráfico (DGT) fomenta el acceso a información oficial sobre el estado de las carreteras y la ubicación de radares fijos. El problema surge cuando se comparten datos sensibles sobre operativos policiales en tiempo real sin autorización.
Aunque en el pasado se ha hablado de posibles reformas legales para sancionar de forma específica a los administradores de estos grupos, lo cierto es que la normativa actual ya permite actuar en determinados casos. El ejemplo de Ibiza demuestra que la Guardia Civil puede rastrear el origen de los mensajes y actuar cuando considera que se ha vulnerado la ley de seguridad ciudadana.








