Las redes sociales y las aplicaciones de mensajería instantánea se han convertido en herramienta habitual de los conductores, y a vigilar por la Guardia Civil. Avisos de atascos, accidentes, radares o controles policiales circulan a diario por apps como WhatsApp o Telegram. Sin embargo, lo que muchos consideran un gesto solidario entre automovilistas puede terminar teniendo consecuencias legales muy serias.
El último ejemplo llega desde Ibiza, donde una conductora ha sido denunciada por la Guardia Civil tras alertar en un grupo de Telegram de la presencia de un control de tráfico. El caso ha vuelto a poner sobre la mesa una pregunta clave para miles de usuarios: ¿es legal avisar de un control policial en redes sociales, o puede suponer una multa importante?
3¿Qué dice la ley y por qué puede ser una infracción grave?
La denuncia se apoya en la Ley Orgánica 4/2015 de protección de la seguridad ciudadana, conocida popularmente como “ley mordaza”. En concreto, en su artículo 36.23, que considera infracción grave el uso no autorizado de información relativa a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad cuando pueda poner en riesgo a los agentes o comprometer un operativo.
Avisar en tiempo real de un control de la Guardia Civil no se castiga por el simple hecho de comunicar, sino por las consecuencias que puede tener: facilitar que otros conductores puedan eludir un control de alcoholemia, drogas o documentación. La sanción para este tipo de infracciones oscila entre los 601 y los 30.000 €, en función de la gravedad y el perjuicio causado.








