La baliza V16 nació con el objetivo de mejorar la seguridad vial y evitar que los conductores tengan que jugarse la vida al bajar del coche para colocar los tradicionales triángulos de emergencia. Pero lo que se presentó como un avance tecnológico clave para reducir atropellos en carretera ha abierto un debate sobre privacidad, seguridad y posibles usos indebidos ya perseguidos por la Guardia Civil.
La Benemérita teme la información que genera. Aunque reconoce la utilidad del sistema para coordinar emergencias, también alerta de un creciente riesgo: la geolocalización en tiempo real de los vehículos averiados puede convertirse en un imán para las conocidas como grúas pirata. Y, en el peor de los casos, para delincuentes organizados que buscan víctimas vulnerables en carretera.
5Obligación, multas y ausencia de prórrogas
Pese a la polémica, la DGT mantiene su postura firme: no habrá prórrogas. La obligación de llevar una baliza V16 conectada quedó recogida en un Real Decreto de 2021, que otorgaba cuatro años para adaptarse. Retrasar de nuevo la fecha, insisten desde Tráfico, solo serviría para alargar el problema sin solucionarlo.
Aunque se seguirá permitiendo el uso de los triángulos, la baliza se consolidará como el sistema estándar. En cuanto a las sanciones, la multa por no llevar una V16 homologada será de 80 €, aunque puede ascender a 200 € si el dispositivo no cumple la normativa. Eso sí, Pere Navarro ha dejado claro que no habrá una campaña recaudatoria inmediata y que la prioridad inicial será informar y concienciar.








