Conducir por España es, para muchos, una experiencia contradictoria. Tenemos una de las redes de carreteras más extensas de Europa, pero también una sensación cada vez más extendida de abandono, baches inesperados y obras eternas. El conductor medio se pregunta, con razón, qué está pasando con el Gobierno y el mantenimiento de las vías por las que circula a diario.
En este contexto, resulta inevitable mirar al Ejecutivo y preguntarse cómo están gestionando los de Pedro Sánchez los recursos destinados a conservar el asfalto, la señalización y la seguridad vial. Porque el dinero, existir, existe. Las partidas presupuestarias están ahí, los anuncios oficiales también… pero la percepción de los usuarios en la calle es muy distinta.
6¿Lo has notado al volante? La pregunta final
Al final, todo se resume en una cuestión muy sencilla: ¿has notado una mejora real en las carreteras por las que conduces? Si la respuesta es no, la reflexión es inevitable. El Gobierno ha gastado un dineral en mantenimiento, con partidas que superan fácilmente los mil millones de euros al año, pero algo no está funcionando como debería.
Para el conductor, lo importante no son las cifras ni los titulares, sino poder circular con seguridad y comodidad. Y mientras esa sensación no llegue, la pregunta seguirá en el aire: con todo el dinero invertido, ¿por qué nuestras carreteras no están mejor? Una cuestión que, sin duda, seguirá dando que hablar en los próximos años.








