El límite de velocidad máximo en autovías y autopistas en España es de 120 km/h, aunque la Dirección General de Tráfico (DGT) lo ha reducido en muchos tramos en los últimos meses. La ley no ha cambiado, ni hay previsión de que lo haga, pero sí parece que este año se va a consolidar una ‘tendencia’ que ya comenzó en 2025.
La DGT sabe perfectamente que la velocidad es uno de los factores que están detrás de muchos de los accidentes mortales que se producen en carretera en nuestro país. Según los últimos datos de Tráfico, en el 23% de los siniestros mortales apreciaron la velocidad como un factor concurrente, solo por detrás de las distracciones y por delante del alcohol.
Además, también está demostrado que la velocidad aumenta el riesgo de verse involucrado en un accidente, pues es más difícil reaccionar a tiempo. Y aumenta las lesiones en caso de producirse el siniestro. Así que esas son las razones de peso de la DGT para reducir el límite de 120 a 100 km/h en algunos tramos de autovías y autopistas.
1Cómo y dónde está reduciendo la DGT el límite de velocidad
Lo primero que debemos tener claro es que no hay ninguna ley nueva ni ninguna orden para reducir la velocidad con carácter general en todas las autovías ni autopistas españolas. Ni tampoco vamos a volver a aquellos meses en los que la velocidad máxima bajó por ley a 110 km/h.
El Reglamento General de Circulación (RGC) sigue contemplando los 120 km/h como límite máximo. El cambio está en que la DGT ha decidido reducir la velocidad a 100 km/h en algunos tramos de las autovías y autopistas españolas más transitadas. Basándose, por supuesto, en criterios técnicos, como tramos con alta de densidad de tráfico o con alta siniestralidad, curvas muy cerradas, pendientes pronunciadas… Es decir, tramos en los que circular a 120 km/h no es lo más seguro.
Por ejemplo, algunos tramos de la AG-55 en Galicia ya han reducido el límite, igual que la AP-8 en Gipuzkoa. Un caso más evidente, y que podría ser el futuro en España, son los límites dinámicos que ya se aplican en un tramo de 150 km/h en la AP-7, en Catalunya. El límite máximo es 120 km/h, pero si las circunstancias lo requieren (por la meteorología, tráfico, obras, accidente…) puede bajar a la velocidad que sea seguro circular.








