El diésel ha sido el combustible más ‘lógico’ para muchos conductores durante años, porque consume menos y además el litro es más barato en comparación con la gasolina. Y es el motivo por el que un 60% del parque móvil español sigue siendo diésel.
No obstante, han perdido parte de esa ventaja económica que tenían y lo seguirán haciendo en los próximos meses. Por ejemplo, en el momento de escribir estas líneas, el precio medio del diésel en España es de 1,771 euros el litro, mientras que la gasolina está en 1,664 euros el litro. Es decir, que el gasóleo A está bastante por encima y rompe con la lógica que siempre había colocado al diésel por debajo en precio.
¿Las razones? El mercado internacional del petróleo, los impuestos y las últimas decisiones del Gobierno en relación a su fiscalidad.
2La reforma fiscal del diésel
Al margen de la demanda y de lo que ocurra en los mercados internacionales, la fiscalidad también influye mucho en el futuro del diésel. España se comprometió ante la Unión Europea a revisar la diferencia de impuestos entre la gasolina y el diésel dentro del calendario de reformas ligado al Plan de Recuperación.
Eso sí, esa subida del impuesto al diésel aún no está aprobada ni se está aplicando aún en las gasolineras. Lo que sí se ha planteado en el borrador de la reforma es una posible equiparación fiscal de entre 9 y 10 céntimos por litro de gasóleo. En la práctica, varios euros más al llenar el depósito de un coche diésel.
España solicitó una prórroga para aplicar esta medida dentro de los compromisos con Bruselas y el plazo ampliado terminó a inicios de 2026 sin que la reforma se aprobara en el Congreso. De momento, no hay fecha clara para su entrada en vigor.


