La posibilidad de que España adopte una tasa de alcohol al volante de 0,0 no es ya una idea lejana, sino un escenario cada vez más real. La Dirección General de Tráfico (DGT) lleva ya muchos años defendiendo este cambio como una medida clave para mejorar la seguridad vial, y ahora el debate ha llegado al Congreso con fuerza. La propuesta busca eliminar cualquier margen de consumo antes de conducir, alineando a España con los países más restrictivos de Europa.
Este posible giro legislativo supondría un antes y un después para millones de conductores. Porque no hablamos solo de endurecer sanciones, sino de cambiar hábitos profundamente arraigados en la cultura del automóvil. Desde la clásica copa de vino en una comida hasta una cerveza tras el trabajo, todo quedaría fuera de juego si la Dirección General de Tráfico logra su objetivo.
1El paso previo hacia el 0,0 ya está en marcha para la DGT
El primer paso hacia esta revolución ya está sobre la mesa. Actualmente, el límite general en España es de 0,5 gramos por litro en sangre (0,25 mg/l en aire espirado), aunque para conductores noveles y profesionales es más bajo. Sin embargo, la propuesta en debate plantea reducir ese umbral al mínimo legal, acercándolo peligrosamente al 0,0 que persigue la Dirección General de Tráfico.
Este movimiento no es casual. Forma parte de una estrategia progresiva: primero se reduce el límite, se adapta la sociedad, y posteriormente se implanta la tolerancia cero. Un camino que ya han recorrido otros países europeos y que, según la Dirección General de Tráfico, ha demostrado ser eficaz para reducir accidentes.

