Las gasolineras low cost tienen precios por debajo de la media y si repostas en una de ellas, te puedes ahorrar entre 5 y 20 céntimos por litro. La razón es que tienen un modelo de negocio de bajo coste: combustible sin aditivos, estaciones de servicio sin personal y la ausencia de otros servicios extra, como restaurantes o tiendas. Es lo que les permite ajustar esos precios y ofrecer gasolina y diésel más económicos que en una cadena premium.
Pero el margen de beneficio puede reducirse algo más para Ballenoil, Plenergy y el resto de cadenas low cost del mercado, porque van a tener que ofrecer dos servicios de forma totalmente gratuita. Y todas las gasolineras baratas (y el resto) lo tienen que cumplir sí o sí.
3Multas, riesgos y errores al repostar
Que una gasolinera sea autoservicio no significa que tengas carta blanca para hacer lo que quieras, porque repostar implica ciertos riesgos. El motor del coche debe estar apagado, está prohibido usar el móvil o cualquier otro dispositivo electrónico y, por supuesto, fumar cerca del surtidor.
En gasolineras atendidas, debería repostar siempre un trabajador de la estación, mientras que en las de autoservicio sí estás autorizado para hacerlo, pero siempre respetando las normas de seguridad. Las sanciones por repostar tú mismo en una gasolinera atendida pueden ascender hasta a los 100 euros, aunque no sean tan frecuentes y todos lo hayamos hecho en algún momento.
Lo habitual es que no pase nada y que la inmensa mayoría de conductores reposten sin problema y se marchen. Eso sí, si ocurre algo por un derrame, un despiste o un comportamiento inapropiado, la ley puede actuar con gravedad contra las gasolineras que no cumplan las normas.








