Viajar por autovía o autopista en España tiene una constante: repostar sale más caro. Basta con desviarse unos pocos kilómetros hacia un polígono industrial o una carretera secundaria para comprobar cómo el precio por litro del carburante puede bajar de forma notable. Y entonces surge la gran pregunta: ¿por qué no hay prácticamente ninguna gasolinera low cost en las vías de alta capacidad?
La respuesta no tiene que ver con la calidad del combustible ni con supuestas limitaciones técnicas. El motivo es mucho más simple y está ligado al dinero, a la política de concesiones y a un modelo de negocio que favorece claramente a las grandes petroleras. Un sistema que, en la práctica, cierra la puerta a la competencia y deja al conductor con pocas alternativas cuando más las necesita.
4¿Por qué el combustible es más caro en autopista?
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha explicado varias veces por qué los precios en estas vías son sistemáticamente más altos. Las gasolineras de autopista tienen clientela asegurada, menos competencia en el entorno inmediato y una localización privilegiada. Todo juega a su favor para mantener tarifas elevadas.
En cambio, una gasolinera ubicada en un polígono industrial compite con varias estaciones en pocos kilómetros a la redonda. Si no ajusta precios, el cliente se va a la de enfrente. Esa presión competitiva es la que ha impulsado el auge de las low cost, capaces de ofrecer diferencias de hasta 20 céntimos por litro frente a las grandes marcas.







