El conflicto en Oriente Medio que tiene en vilo a buena parte del mundo nos afecta más de lo que creemos. Lo vivimos hace cuatro años con la invasión rusa a Ucrania y ahora está ocurriendo algo parecido con la escalada del conflicto en Oriente Medio. Los transportistas ya avisan de que el precio del gasóleo se ha disparado, y en general los consumidores ya hemos visto subidas importantes en gasolina y diésel.
La Federación Nacional de Asociaciones de Transporte en España (Fenadismer) advierte de que el combustible puede encarecerse más de 20 céntimos en una semana si la situación se complica. En el momento de escribir estas líneas, el precio medio de la gasolina 95 en España es de 1,636 euros el litro, mientras que el gasóleo A asciende a 1,706 euros el litro.
Óscar trabaja como camionero en España y, lógicamente, está preocupado por el aumento de los precios del combustible y reconoce que el contexto actual preocupa al sector. «Cuando el gasóleo sube en tan poco tiempo, se nota enseguida en el trabajo. Pero hay algo que mucha gente no sabe, y es que ese aumento no lo acabamos pagando nosotros», señala.
Los precios del gasóleo vuelven a subir por el conflicto de Oriente Medio

El origen de la preocupación está en el conflicto que se ha intensificado en los últimos días en Oriente Medio después de los ataques de Estados Unidos e Israel contra objetivos en Irán. Así que los mercados energéticos han reaccionado.
El petróleo se disparó más de un 8% antes de la apertura de las bolsas europeas, según datos de varios analistas del mercado energético. Y si el crudo sube de manera brusca, el impacto tarda muy pocos días en llegar al precio final que pagamos los consumidores en las gasolineras.
El problema no es solo el precio del petróleo en sí (que también), sino el posible impacto de una de las rutas más importantes para el comercio mundial, como es el Estrecho de Ormuz. Por este paso marítimo circula una parte enorme del petróleo que consumimos en todo el planeta, así que cualquier amenaza o interrupción en esta zona genera una reacción inmediata en los mercados.
De hecho, dos de las mayores compañías navieras del mundo, Mediterranean Shipping Company (MSC) y Maersk, han anunciado la suspensión temporal de sus operaciones en esa zona ante el aumento de la tensión. Si el tráfico marítimo se reduce o se vuelve más caro, el efecto termina trasladándose al precio de la energía.
¿Por qué los transportistas trasladarán la subida del gasóleo a sus clientes?

El precio del combustible es uno de los principales costes de actividad del transporte por carretera, así que si el precio del gasóleo sube en poco tiempo, las empresas y los pequeños autónomos sufren el impacto de manera inmediata. Por eso, Fenadismer ya ha avisado al sector. La organización recuerda que los transportistas están obligados por ley a revisar sus tarifas cuando cambia el precio del combustible.
Esta obligación se introdujo en el Real Decreto-ley 3/2022, aprobado después de la crisis energética que vivió Europa hace unos años. Desde entonces, los contratos de transporte deben incluir una fórmula automática para ajustar los precios si el gasóleo sube o baja. Todo con el fin de que los transportistas no tengan que asumir ese incremento de su bolsillo.
«Si el gasóleo sube 20 céntimos, el transporte también sube. No es una decisión del camionero ni de la empresa, es una revisión que marca la ley», reconoce Óscar. Carlos Folchi, presidente de Fenadismer, defiende que «no es una opción comercial». «Si no lo repercutes, el margen desaparece», avisa este camionero.
Lógicamente, esa subida se traslada al precio de los alimentos, a los productos industriales, a los electrodomésticos e incluso a los gastos de envío al comprar online. «Si transportar algo cuesta más, el coste se va sumando poco a poco«, advierte para cerrar, avisándonos también de que el precio del gasóleo va a seguir al alza.

