Los frenos son uno de los elementos de seguridad más importantes de cualquier vehículo y, paradójicamente, también uno de los más olvidados hasta que aparece el problema. En 2026, la ITV es más precisa y la normativa ha evolucionado para adaptarse a las nuevas exigencias en seguridad y control de emisiones. Circular con los frenos desgastados no solo pone en riesgo tu vida, sino que además puede convertirse en motivo de inspección desfavorable.
La entrada en vigor de los nuevos procedimientos de inspección y la futura normativa Euro 7 refuerzan el foco sobre componentes que antes pasaban más desapercibidos. El desgaste de los frenos ya no es solo una cuestión mecánica, ahora también tiene implicaciones medioambientales y legales. Por eso, conviene saber detectar a tiempo las señales de alerta antes de acudir a la ITV.
6Las consecuencias de suspender la inspección
Si el resultado es desfavorable, tendrás que reparar el sistema de frenos y volver a pasar la inspección en un plazo determinado. Durante ese tiempo, no podrás circular libremente con el vehículo. En caso de tratarse de un defecto grave, la ITV puede ser negativa, lo que conlleva la inmovilización del coche.
A ello se suman las posibles sanciones. Circular con la ITV caducada o desfavorable supone una multa de 200 €. Con una ITV negativa, la sanción se puede elevar hasta los 500 €. Y todo por no haber atendido a tiempo las señales claras de desgaste en los frenos.








