Los frenos son uno de los elementos de seguridad más importantes de cualquier vehículo y, paradójicamente, también uno de los más olvidados hasta que aparece el problema. En 2026, la ITV es más precisa y la normativa ha evolucionado para adaptarse a las nuevas exigencias en seguridad y control de emisiones. Circular con los frenos desgastados no solo pone en riesgo tu vida, sino que además puede convertirse en motivo de inspección desfavorable.
La entrada en vigor de los nuevos procedimientos de inspección y la futura normativa Euro 7 refuerzan el foco sobre componentes que antes pasaban más desapercibidos. El desgaste de los frenos ya no es solo una cuestión mecánica, ahora también tiene implicaciones medioambientales y legales. Por eso, conviene saber detectar a tiempo las señales de alerta antes de acudir a la ITV.
5Preparar los frenos antes de acudir a la ITV
La mejor forma de evitar sorpresas es realizar una revisión previa. Comprobar el grosor de las pastillas, el estado de los discos y el nivel del líquido de frenos debería formar parte del mantenimiento habitual. Si el pedal se nota demasiado duro o esponjoso, conviene acudir al taller antes de pedir cita en la ITV.
Muchos talleres ofrecen servicios de pre-ITV que incluyen una revisión completa de los frenos. Es una inversión pequeña, si se compara con el coste y la pérdida de tiempo que supone una inspección desfavorable. Circular con los frenos desgastados no solo pone en riesgo la ITV, también tu seguridad.








