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martes, 17 febrero 2026

Un Ford Ranger autónomo de nivel 5 para los entornos más hostiles del planeta

Ford Australia lidera junto a seis universidades un proyecto de 11 millones de dólares (6,6 millones de euros) para desarrollar tecnología de conducción autónoma destinada a entornos extremos y remotos, utilizando el Ford Ranger como plataforma.

El Ford Ranger se ha convertido en el vehículo elegido para desarrollar tecnología de conducción autónoma en las condiciones más exigentes del planeta. La colaboración entre Ford Australia y seis universidades australianas busca posicionar al país oceánico como referente mundial en automatización de vehículos para entornos hostiles y remotos.

El proyecto AVR3 (Centro de Formación ARC para Vehículos Automatizados en Regiones Rurales y Remotas), con sede en la Universidad de Tecnología de Queensland en Brisbane (Queensland, Australia), nace de una necesidad real: reducir el riesgo para los equipos de rescate que operan durante o después de incendios forestales. Estos profesionales se enfrentan a situaciones potencialmente mortales cuando conducen hacia zonas de fuego para labores de extinción, rescate y reconocimiento.

“Australia tiene usos únicos para vehículos autónomos. Lo que queremos es desarrollar tecnología que ayude a eliminar el riesgo para la vida humana en situaciones como incendios forestales, que haga las carreteras más seguras automatizando tareas de conducción monótonas como las de las granjas, y que libere a los humanos para que puedan hacer otro trabajo”, explica el profesor Sebastian Glaser, director del centro AVR3.

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Automatización más allá de las ciudades con el Ford Ranger como base

Mientras la industria global centra sus esfuerzos de automatización en entornos urbanos para aplicaciones como la entrega de última milla, Australia plantea un escenario completamente diferente. El país necesita tecnología de nivel 5 (automatización total de la conducción sin necesidad de que haya un conductor urbano a bordo) capaz de navegar por terrenos extremos, humo, inundaciones y carreteras remotas donde no existen marcas viales, hay fuertes pendientes y abundante fauna salvaje de gran tamaño.

Un Ford Ranger autónomo de nivel 5 para los entornos más hostiles del planeta

El programa AVR3, dotado con 11 millones de dólares australianos (6,6 millones de euros), reúne a investigadores de la Universidad de Tecnología de Queensland, la Universidad de Tecnología de Swinburne en Melbourne, la Universidad Deakin en Geelong, la Universidad de Sídney, la Universidad de Tecnología de Sídney y la Universidad de Australia Occidental en Perth. “Las oportunidades son infinitas: hay tantos usos que podemos probar en Australia y que podrían beneficiar a personas fuera de las áreas urbanas”, añade el profesor Glaser.

La elección del Ford Ranger y el Ford Ranger Superduty como plataforma para este proyecto no es casual. Estos modelos, desarrollados bajo liderazgo australiano, nacieron precisamente de conversaciones con clientes de industrias pesadas: minería, agricultura, silvicultura y servicios de emergencia.

¿Imaginas un voraz incendio forestal o una fuerte riada en la que los bomberos y equipos de rescate no tengan que poner en riesgo sus vidas para proporcionar ayuda? Ese es uno de los objetivos de la conducción autónoma en entornos hostiles con vehículos como el Ford Ranger Heavy Duty.

“Cuando nuestro equipo australiano trabajaba en el Ford Ranger y el Ford Ranger Superduty, hablamos con clientes de toda la industria pesada para entender realmente su trabajo diario y la exposición que tienen a condiciones duras”, señala Jeremy Welch, ingeniero de proyectos especiales de Ford Australia, quien explica que “estaba claro que estos clientes necesitaban vehículos extremadamente resistentes, pero también vimos que podrían beneficiarse de la automatización para la gestión de riesgos, la productividad y los costes”.

El ingeniero revela que Ford diseñó el Ranger como un “camión inteligente” precisamente pensando en facilitar la integración de tecnología autónoma en futuras evoluciones del modelo. De hecho, algunas empresas mineras ya automatizan el Ford Ranger en sus operaciones. El proyecto AVR3 pretende expandir estos usos, especialmente en lo referente al uso seguro de la automatización en carreteras públicas.

Un Ford Ranger autónomo de nivel 5 para los entornos más hostiles del planeta

Por su parte, el profesor Saeid Nahavandi, vicerrector adjunto asociado de Investigación e Innovación de Defensa de la Universidad de Tecnología de Swinburne, destaca que “esta colaboración ejemplifica el impacto de las sólidas asociaciones entre industria y academia en el avance de la investigación y la innovación, empujando las fronteras de la ciencia y ofreciendo beneficios significativos para la sociedad”.

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El proyecto australiano representa un enfoque diferenciador en el desarrollo de la conducción autónoma mundial, apostando por casos de uso que van mucho más allá del transporte urbano y que podrían salvar vidas en situaciones de emergencia.


Las claves del Ford Ranger en el proyecto de conducción autónoma

  • Ford Australia lidera con seis universidades un proyecto de 6,6 millones de euros para automatización en entornos extremos
  • El Ford Ranger fue diseñado como «camión inteligente» para facilitar la integración de tecnología autónoma
  • El proyecto AVR3 busca reducir riesgos en incendios forestales y automatizar tareas monótonas en granjas
  • Australia plantea automatización para terrenos sin marcas viales, pendientes pronunciadas y fauna salvaje
  • Algunas empresas mineras ya utilizan el Ford Ranger con sistemas de automatización en sus operaciones
  • El objetivo es expandir el uso seguro de automatización del Ranger en carreteras públicas
Un Ford Ranger autónomo de nivel 5 para los entornos más hostiles del planeta
Matthew Sullivan (Ford) y el profesor Sebastian Glaser (director del centro AVR3), escenificando la entrega de llaves de un Ford Ranger.
Un Ford Ranger autónomo de nivel 5 para los entornos más hostiles del planeta
Los profesores Sebastian Glaser y Saeid Nahavandi, a bordo del Ford Ranger que pronto “se conducirá solo”.
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