El Ferrari Dino 246 GTS ‘Chairs & Flares’ de 1973 subasta: solo 91 ejemplares para EE.UU.

El chasis 06464 completó su fabricación en diciembre de 1973 con llantas Campagnolo de 14×7,5 pulgadas, pasos de rueda ensanchados y asientos tipo Daytona. Los informes de Bartz y Massini documentan su combinación original y el techo targa en Argento, del que solo se construyeron

Solo tres Ferrari Dino 246 GTS salieron de fábrica con el panel targa pintado en Argento, y el chasis 06464 es uno de ellos. El ‘Chairs & Flares’ de 1973 sale a subasta en Bring a Trailer con 68.000 millas (unos 109.000 kilómetros), los informes de Matthias Bartz y Marcel Massini y las notas manuscritas de mantenimiento que arrancan en 1974.

Las claves de esta historia

  • Lo más importante: el chasis 06464 es uno de los aproximadamente 91 ejemplares del 246 GTS fabricados para el mercado estadounidense con el tratamiento ‘chairs and flares’, es decir, asientos tipo Daytona y pasos de rueda ensanchados.
  • No te lo puedes perder: solo tres unidades del 246 GTS recibieron el techo targa en Argento; esta lucía un acabado negro mate y recuperó el tono original en los trabajos de 2026.
  • Cifras y cotización: terminado el 20 de diciembre de 1973, conserva los números de motor 11783, cambio 2826E y carrocería Scaglietti 2717, con 68.000 millas en el odómetro y menos de 150 recorridas por su actual propietario.

El paquete ‘chairs and flares’ que ordena el mercado

La expresión ‘chairs and flares’ no es una licencia de catálogo. Designa la combinación opcional de asientos tipo Daytona y pasos de rueda ensanchados que permitía montar las llantas Campagnolo de 14×7,5 pulgadas, una pulgada más anchas que las Cromodora de serie. En el chasis 06464 ambos elementos figuran como equipo de fábrica en los informes de Matthias Bartz y Marcel Massini, no como añadidos posteriores.

El coche se completó el 20 de diciembre de 1973 y se entregó nuevo a Bill Harrah’s Modern Classic Motors, en Reno (Nevada). Desde allí pasó a su primer propietario en California y, más tarde, a un segundo dueño de la costa oeste que lo mantuvo durante años. En 2012 lo adquirió un aficionado de Nueva Jersey, que encargó la primera gran puesta a punto.

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Aquella intervención, ejecutada en 2013 por Classic Showcase, en Oceanside (California), devolvió la carrocería a su tono original, el Nero 20-B-50. El panel del techo, en cambio, lucía un acabado negro mate que nunca correspondió a su ficha de fábrica.

El propietario actual lo compró en 2025 y ha devuelto el coche a su especificación de origen. En marzo de 2026, Fast Cars, de Redondo Beach (California), retapizó los asientos Daytona y los paneles de puerta en la piel Tobacco (VM846) y negra que salió de fábrica; el salpicadero recuperó el mouse hair negro y el techo volvió al Argento original. En junio de 2026 se retiró la película de protección de pintura y se repintaron paneles traseros, estribos y faldones. El coche se ofrece en California por cuenta de su propietario actual.

Un Dino con ‘chairs and flares’ se juzga por lo que documenta, no por lo que luce: la combinación de fábrica es la que sostiene el valor.

Lo que se conservó y lo que se reescribió

Bajo el capó late el V6 Tipo 135CS de 2,4 litros, con seis cilindros en V a 65 grados, doble árbol de levas por bancada y tres carburadores Weber de doble cuerpo. La transmisión es un cambio manual de cinco velocidades en configuración transaxle y los frenos son de disco ventilado con servoasistencia en las cuatro ruedas. Los Weber se reconstruyeron en 2020 y en 2024 llegaron termostato, ventilador eléctrico derecho y bujías nuevas. En septiembre de 2025, Ferrari of Fort Lauderdale practicó una prueba de compresión.

La frontera entre restaurar y reescribir está en un detalle: el techo vuelve a ser Argento y el encendido ya no es el de 1973.

Las Campagnolo van calzadas con Michelin XWX en medida 205/70VR14, con repuesto alojado en el vano delantero. La especificación de mercado estadounidense se nota en la iluminación: intermitentes delanteros rectangulares embutidos, marcadores laterales, lentes rojas traseras y reflectores junto a los pilotos. Dentro se mantienen el aire acondicionado Borletti, los elevalunas eléctricos, la radio Blaupunkt de botones, la moqueta beige y el cambio de rejilla. La instrumentación Veglia Borletti conserva su velocímetro de 170 mph, el cuentarrevoluciones de 10.000 rpm y los manómetros de aceite, agua, presión, combustible y amperaje.

El odómetro de cinco dígitos marca 68.000 millas, de las que menos de 150 corresponden al actual propietario. Conviene recordar que un 246 GTS con este kilometraje y una restauración reciente no es un ejemplar de concours: es un coche para conducir, y así lo ha tratado su dueño, que ha preferido devolverlo a fábrica antes que dejarlo intocado.

Ferrari Dino Chairs and Flares

Lo que la documentación dice del mercado del Dino

El 246 GTS fue la versión con techo targa de la saga Dino, la familia de deportivos de motor central que Ferrari vendió bajo la marca Dino y cuya carrocería construía Carrozzeria Scaglietti, en Módena. En el mercado estadounidense el modelo se vendió con holgura y, con el tiempo, el tratamiento ‘chairs and flares’ ha pasado de ser un apunte de la ficha de opciones a un criterio de selección entre ejemplares.

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Ahí está la clave de este lote. Los informes de Matthias Bartz, fechado en septiembre de 2026, y de Marcel Massini, de 2023, acreditan la combinación original, las Campagnolo, los pasos ensanchados, los asientos Daytona, el aire acondicionado, los elevalunas y el techo Argento, y cruzan esos datos con los números de motor 11783, cambio 2826E y carrocería Scaglietti 2717. En el coleccionismo de Ferrari, ese cruce documental pesa más que cualquier brillo de taller.

  • Informe de Matthias Bartz, fechado en septiembre de 2026, con la combinación original y el techo Argento.
  • Informe de Marcel Massini, fechado en 2023.
  • Notas manuscritas de mantenimiento entre 1974 y 2002, anotadas en el manual del propietario.
  • Facturas de las intervenciones recientes, repuestos y título del estado de Montana.

La intervención de 2026 ha ido en la dirección correcta, la de devolver el coche a su ficha de fábrica, pero hay una excepción que el comprador deberá valorar: el encendido electrónico MSD Digital-6 Plus no formaba parte del equipamiento original. Mejora el arranque y la fiabilidad, y es reversible, aunque un purista lo leerá como una desviación. El resto del conjunto se ofrece con repuestos y un título de Montana, circunstancia administrativa habitual en las ventas estadounidenses.

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El dilema, en cualquier caso, no es nuevo: cada vez que un Dino recupera su Tobacco o su Argento, gana en fidelidad y pierde algo de historia material. Aquí la balanza se inclina hacia la ficha de fábrica, y los informes de dos de los mayores especialistas en Ferrari clásico respaldan la apuesta.

El resultado de la puja dirá si el mercado premia la carpeta por encima del brillo. Lo que no admite discusión es el punto de partida: tres ejemplares con techo Argento y 91 unidades con ‘chairs and flares’ para Estados Unidos, un chasis que conserva su identidad completa y el rastro de propiedad documentado desde la entrega. En el universo del Dino, eso es casi todo.