La ITV vuelve a situarse en el centro de la actualidad del motor. La inspección técnica, que para muchos conductores sigue siendo un simple trámite periódico, ha experimentado un endurecimiento claro en sus criterios de evaluación. El objetivo no es otro que reforzar la seguridad vial y reducir el número de vehículos que circulan con elementos defectuosos que, aunque parezcan menores, pueden tener consecuencias graves en la carretera.
Este cambio normativo afecta especialmente a aquellos fallos que durante años se consideraron leves. Pequeños detalles que antes solo implicaban una advertencia al conductor y una recomendación de reparación ahora pueden suponer un suspenso directo en la ITV. Conocerlos es clave para evitar sorpresas desagradables y visitas repetidas a la estación de inspección.
3Luz de matrícula: una sola bombilla ya no basta
La iluminación del vehículo siempre ha sido uno de los puntos más vigilados en la ITV, pero la luz de matrícula solía pasar más desapercibida. Hasta ahora, si una de las dos luces funcionaba, el defecto se consideraba leve. En 2026 esto cambia radicalmente: si falla una de las dos luces de matrícula, el vehículo no pasa la ITV.
Según la normativa, la matrícula debe ser perfectamente legible en todo momento y desde cierta distancia, sobre todo en condiciones de baja visibilidad. Una iluminación parcial no garantiza esa legibilidad; por lo que, antes de la ITV, conviene revisar ambas luces, comprobar que iluminan de forma uniforme y sustituir cualquier bombilla fundida. Es un gesto sencillo que puede ahorrar tiempo y dinero.







