La ITV vuelve a situarse en el centro de la actualidad del motor. La inspección técnica, que para muchos conductores sigue siendo un simple trámite periódico, ha experimentado un endurecimiento claro en sus criterios de evaluación. El objetivo no es otro que reforzar la seguridad vial y reducir el número de vehículos que circulan con elementos defectuosos que, aunque parezcan menores, pueden tener consecuencias graves en la carretera.
Este cambio normativo afecta especialmente a aquellos fallos que durante años se consideraron leves. Pequeños detalles que antes solo implicaban una advertencia al conductor y una recomendación de reparación ahora pueden suponer un suspenso directo en la ITV. Conocerlos es clave para evitar sorpresas desagradables y visitas repetidas a la estación de inspección.
2Espejos retrovisores: ni una grieta
Los retrovisores exteriores son fundamentales para la visibilidad y la seguridad, pero hasta ahora se permitían pequeñas grietas o fisuras en el cristal siempre que no afectaran de forma evidente al campo de visión. En la ITV de 2026 el criterio es mucho más estricto: cualquier pequeña grieta en el espejo retrovisor exterior se considera defecto grave.
¿El motivo? Por mínima que parezca, una fisura puede distorsionar la imagen, provocar reflejos indebidos o incluso romperse por completo durante la marcha. La ITV considera que el retrovisor no puede garantizar una visibilidad correcta en esas condiciones. Por eso, la recomendación es sencilla: si el espejo tiene una grieta, es mejor sustituir el cristal antes de acudir a la inspección. Es una reparación relativamente económica y evita un rechazo directo.







